Colombia al borde del caos electoral: Petro denuncia fraude en ajustadísima votación presidencial
El presidente Gustavo Petro ha lanzado una bomba política al acusar de "graves irregularidades" en el escrutinio de las elecciones que, según datos preliminares, dan por vencedor al ultraderechista Abelardo de la Espriella por un estrecho margen del 0.95%. Con el 99.65% de las mesas contadas, la diferencia entre ambos candidatos ronda los 250,000 votos, en un país profundamente dividido.
Registraduría en el ojo del huracán
Petro asegura que se están subiendo actas electorales sin las firmas de los jurados, un requisito legal clave. "Deben impugnarse de inmediato", exigió el mandatario en redes sociales, mientras instaba a la calma. La Registraduría Nacional, organismo encargado de organizar los comicios, no ha respondido oficialmente a las acusaciones.
Los números oficiales muestran a De la Espriella (Defensores de la Patria) con el 49.65% de los votos (12.9 millones), frente al 48.7% (12.6 millones) de Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, la coalición de Petro. La ley colombiana exige mayoría absoluta (50% +1) para evitar una segunda vuelta, pero en este caso, al ser elecciones de definición, el conteo final decidirá al ganador.
Tensiones internacionales y división interna
El presidente colombiano lanzó un dardo contra lo que llamó "injerencia extranjera", en clara referencia al apoyo público de figuras como Donald Trump y Javier Milei a De la Espriella. "La realidad nos muestra un país partido en dos", admitió Petro, quien pidió un "acuerdo nacional" para preservar la estabilidad.
El fantasma de la violencia política ronda a Colombia, donde en el pasado los conflictos postelectorales han derivado en crisis institucionales. Autoridades judiciales ya han sido alertadas para revisar las denuncias, mientras observadores internacionales monitorean el proceso.
¿Qué sigue?
Todo depende ahora del escrutinio definitivo, que podría tardar días. Petro ha sido claro: "Nadie puede proclamarse presidente hasta que los jueces lo certifiquen". Mientras tanto, el país aguanta la respiración ante la posibilidad de un resultado que, sea cual sea, dejará a casi la mitad de la población insatisfecha. La paciencia y la transparencia serán claves para evitar el caos.




