Ramfis Domínguez Trujillo, nieto del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo Molina, ha desafiado las restricciones constitucionales que le impiden aspirar a la presidencia de la República Dominicana. Argumentando una "condición especial", Domínguez Trujillo afirmó: "Mis padres fueron desterrados del país, yo nací desterrado".
A pesar de las limitaciones impuestas por la Junta Central Electoral (JCE), que le reconoció el Partido Esperanza Democrática, Domínguez Trujillo anunció en una rueda de prensa que formalizará sus aspiraciones presidenciales el próximo 1 de julio. De manera jocosa, se refirió a ello como una "precandidatura" y expresó su deseo de ser elegido por sus compañeros de partido.
El nieto del antiguo dictador, cuyo régimen gobernó el país desde 1930 hasta 1961, bromeó sobre su situación, alegando que ha vivido en el país desde 2002 y señalando presuntas irregularidades que le habrían impedido ejercer su derecho a postularse. Sin embargo, los problemas legales de Ramfis Trujillo se encuentran en el artículo 20 de la Constitución dominicana, el cual establece condiciones específicas para las personas con doble nacionalidad, como es su caso.
Según la Constitución, una de las condiciones esenciales es que la persona haya renunciado a su otra ciudadanía al menos diez años antes del proceso electoral en el que se presente, además de tener una residencia de diez años en el país. En 2020, Trujillo intentó ser candidato presidencial por el Partido Nacional de Voluntad Ciudadana, pero fue rechazado por la Junta Central Electoral al no poder demostrar la renuncia a su ciudadanía estadounidense y su tiempo de residencia en República Dominicana.
Tanto el Tribunal Superior Electoral como la Junta Central Electoral han resuelto en su contra, basándose en los mismos argumentos. La Junta Central Electoral señaló en una resolución anterior que fue en 2016 cuando Ramfis obtuvo realmente la ciudadanía dominicana. Por su parte, el Tribunal Superior Electoral constató que hasta 2020 no había renunciado a su ciudadanía estadounidense, lo que le impediría presentarse a las elecciones de 2024 y 2028.
Es importante destacar que el actual presidente de la Junta Central Electoral, Román Jáquez, es también el presidente del Tribunal Superior Electoral, entidad que ha emitido resoluciones desfavorables hacia las aspiraciones políticas de Ramfis Domínguez Trujillo.










