El mundo artístico dominicano llora la pérdida de Iván Tejada, el coreógrafo que revolucionó los escenarios
El reconocido coreógrafo y director artístico dominicano Iván Tejada, figura clave en la danza y los espectáculos del país, falleció dejando un vacío en la industria del entretenimiento. Con más de 25 años de trayectoria, su trabajo con estrellas como Juan Luis Guerra, Olga Tañón y Gilberto Santa Rosa lo consolidó como un referente del arte en República Dominicana y más allá.
De las calles a los grandes escenarios
Tejada, ganador del Premio Soberano 2008 como Coreógrafo Popular, nunca olvidó sus raíces en el hip-hop y el jazz, estilos que marcaron su técnica. "Me encanta lo callejero", confesó en una entrevista, reflejando su pasión por fusionar lo urbano con lo profesional. Su talento lo llevó a recorrer el mundo en la gira El Niágara en Bicicleta de Juan Luis Guerra, un hito que describió como un "momentazo" en su carrera.
Formador de talentos y exigente sin límites
Más allá de los reflectores, Tejada dedicó años a Kanibarú, una competencia de comparsas que impulsaba a jóvenes de bajos recursos a través del arte. Su frase emblemática —"No voy a descansar hasta lograr lo mejor de ustedes"— resonó en programas como Quién baila mejor, donde fue coach. Colegas y alumnos lo recuerdan por su exigencia y compromiso, valores que defendió hasta el final.
Anécdotas que definieron su legado
En una aparición en Esta Noche Mariasela, reveló uno de sus momentos más tensos: una presentación en vivo donde los bailarines no escuchaban la música, pero continuaron la coreografía sin fallar. Su capacidad para resolver crisis bajo presión lo hizo indispensable en producciones como los Premios Soberano, donde en 2015 declaró: "Estoy orgullosísimo de estar aquí".
Un adiós que conmueve al país
Su muerte ha generado una ola de condolencias en redes sociales, con mensajes de artistas y seguidores que destacan su dedicación y calidez humana. Mientras el sector cultural lamenta su partida, su influencia perdura en generaciones de bailarines y coreógrafos formados bajo su mirada rigurosa. Las autoridades artísticas prevén homenajes póstumos, aunque aún no se han anunciado detalles.
Tejada deja un legado imborrable en la danza dominicana, recordado no solo por su talento, sino por su incansable labor de transformar el arte en un motor de oportunidades.




