Casi mil extranjeros detenidos en megaoperativo migratorio en República Dominicana
Las autoridades dominicanas desplegaron un operativo sin precedentes contra la migración irregular, con 983 extranjeros arrestados en menos de una semana. La mayoría enfrentará deportación inmediata, en medio de una creciente presión por controlar el flujo de personas sin documentos en zonas turísticas y fronterizas.
Los allanamientos, coordinados por la Dirección General de Migración (DGM), abarcaron 18 provincias, desde el Gran Santo Domingo hasta polos vacacionales como Punta Cana. Según fuentes oficiales, 741 detenciones fueron ejecutadas directamente por agentes migratorios, mientras que 242 casos derivaron de operativos conjuntos con fuerzas militares.
Foco en puntos críticos
Santo Domingo lideró las estadísticas con 90 arrestos, seguido por Elías Piña (64) y Pedernales (63), esta última una provincia clave en la frontera con Haití. En La Altagracia, epicentro del turismo caribeño, 50 personas fueron interceptadas en barrios como Hoyo de Friusa y Verón-Bávaro, donde suelen concentrarse trabajadores informales.
La DGM confirmó que 872 detenidos ya fueron repatriados por los pasos fronterizos de Elías Piña, Dajabón, Jimaní y Pedernales. "Se actuó bajo los protocolos de la Ley de Migración", señaló un portavoz, sin especificar las nacionalidades de los deportados, aunque históricamente haitianos representan el mayor grupo.
Operativos continuos
Las redadas forman parte de una estrategia nacional que incluye chequeos en autobuses, mercados y obras de construcción. Autoridades advirtieron que intensificarán los controles, especialmente en regiones donde se han reportado choques entre comunidades y migrantes.
Este martes, equipos de Migración ya realizaban nuevos rastreos en Santiago, La Vega y San Pedro de Macorís. El gobierno asegura que las acciones buscan "ordenar el flujo migratorio", pero organizaciones civiles exigen garantías para evitar deportaciones arbitrarias.
Con una frontera de 391 km con Haití y una economía que atrae mano de obra extranjera, República Dominicana mantiene uno de los sistemas migratorios más estrictos de la región. Los últimos datos oficiales estiman que más de 500,000 indocumentados residen en el país, aunque activistas elevan la cifra.
La DGM prometió auditorías periódicas a empresas que contraten extranjeros, mientras analiza crear un registro laboral temporal. Expertos anticipan que la medida podría generar escasez de trabajadores en agricultura y construcción, sectores que dependen en un 30% de migrantes.




