El gobierno dominicano interviene para mediar en un creciente conflicto entre gasolineras y empresas de pagos electrónicos, tras semanas de tensiones por las comisiones aplicadas a las transacciones con tarjetas. El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) lidera las negociaciones con el objetivo de evitar un desabastecimiento de combustible y garantizar la continuidad del servicio en todo el país.
El problema surgió cuando los detallistas de gasolina denunciaron que las comisiones cobradas por las empresas de pagos electrónicos reducen significativamente sus márgenes de ganancia. La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolina (Adanegas) amenazó con suspender el uso de tarjetas en sus establecimientos si no se llegaba a un acuerdo. Esta medida podría afectar a millones de consumidores que dependen del pago electrónico para adquirir combustibles.
Las negociaciones, que comenzaron este martes, buscan una solución equitativa para ambas partes. El MICM ha destacado la importancia de mantener el diálogo para evitar que el conflicto escale y perjudique a los ciudadanos. "Estamos trabajando para encontrar un punto de equilibrio que beneficie a todos los actores involucrados", señalaron fuentes oficiales.
Este enfrentamiento ocurre en un momento crucial para la economía dominicana, donde los precios del combustible siguen siendo un tema sensible para familias y empresas. Además, la disputa resalta las tensiones entre pequeños y medianos comerciantes y las entidades financieras, una dinámica que se repite en otros sectores del país.
Las partes involucradas han mostrado disposición a seguir negociando, aunque aún no se han alcanzado acuerdos concretos. El MICM ha llamado a la calma y ha asegurado que continuará monitoreando la situación para evitar mayores impactos en la población.
El desenlace de estas mediaciones será determinante para el futuro de las transacciones en gasolineras y podría sentar un precedente para otros sectores que enfrentan desafíos similares.




