Ola de calor en República Dominicana: experto alerta sobre riesgos y urge medidas urgentes
Las temperaturas abrasadoras que azotan República Dominicana han encendido las alarmas entre los especialistas. El psiquiatra Secundino Palacios advirtió que el cambio climático está intensificando estos episodios extremos, con graves consecuencias para la salud pública.
"El país enfrenta un patrón climático cada vez más impredecible y agresivo", declaró Palacios durante una entrevista en El Gobierno de la Mañana de Z Digital. Subrayó que la hidratación constante y evitar la exposición prolongada al sol son claves para prevenir golpes de calor y deshidratación, especialmente en niños y adultos mayores.
Contexto crítico
República Dominicana, como gran parte del Caribe, sufre los embates de un clima cada vez más extremo. Autoridades sanitarias han registrado un aumento en casos relacionados con estrés térmico en los últimos meses. A esto se suman alertas internacionales sobre el incremento global de temperaturas, vinculado a la quema de combustibles fósiles y la deforestación.
Palacios enfatizó que, aunque el cambio climático es un fenómeno global, las acciones individuales marcan la diferencia. "Pequeños cambios, como reducir el consumo de plásticos o optar por transporte sostenible, contribuyen a mitigar el problema a largo plazo", explicó.
Consecuencias inmediatas
Las altas temperaturas no solo elevan el riesgo de enfermedades, sino que también presionan los sistemas de energía y agua. Varias comunidades reportan cortes eléctricos debido a la sobrecarga en la red, mientras que agricultores alertan sobre posibles pérdidas en cultivos.
El Ministerio de Salud Pública ha reforzado campañas informativas, insistiendo en el uso de protector solar y ropa ligera. Sin embargo, expertos coinciden en que se necesitan políticas más robustas para adaptarse a esta nueva realidad climática.
¿Qué sigue?
Mientras el termómetro sigue subiendo, las autoridades monitorean la situación. Se espera que en las próximas semanas se anuncien nuevas medidas para proteger a la población, especialmente en zonas urbanas donde el calor se concentra con mayor intensidad. Una cosa es clara: el clima extremo llegó para quedarse, y la preparación es la única defensa.




