Gobierno recorta 2,000 millones al presupuesto educativo en plena crisis de aulas
El Ministerio de Educación sufrirá un recorte de 2,000 millones de pesos en su presupuesto para 2026, una medida denunciada como "ilegal" por sindicatos docentes y que amenaza con agravar la precaria situación de las escuelas públicas. La reducción, incluida en una reforma presupuestaria enviada al Congreso, dejaría la inversión en educación por debajo del 4% del PIB, incumpliendo la ley vigente.
La Corriente Magisterial Juan Pablo Duarte, afiliada a la poderosa Asociación Dominicana de Profesores (ADP), alertó que el ajuste afectaría directamente a las aulas, ya enfrentadas a sobrepoblación, infraestructuras deterioradas y falta de recursos tecnológicos. "Es un golpe a los estudiantes más vulnerables", declaró Menegildo de la Rosa, líder del gremio.
Recortes vs. aumentos
Mientras Educación pierde fondos, otras instituciones recibirán incrementos millonarios. El proyecto contempla 20,500 millones adicionales para la Administración de Obligaciones del Tesoro y más de 10,165 millones para Obras Públicas. "Priorizan deudas sobre el futuro del país", criticó De la Rosa, exigiendo al Senado bloquear la medida.
La Ley General de Educación exige destinar al menos el 4% del PIB o el 16% del gasto público al sector, pero el presupuesto original ya estaba por debajo de ese mínimo. Con el recorte, la brecha se ampliaría. "Es un retroceso inaceptable", insistió el sindicato, recordando compromisos pendientes con los maestros.
Crisis en las aulas
El sistema educativo arrastra problemas estructurales: 60% de las escuelas requieren reparaciones urgentes, según datos oficiales, y el hacinamiento en aulas supera el 30% en zonas urbanas. La reducción de fondos podría paralizar programas de mantenimiento y dotación de materiales.
La Comisión de Presupuesto del Senado deberá decidir en las próximas semanas si avala la polémica medida. Mientras, el magisterio promete movilizaciones si no se restituyen los recursos. El debate reabre la discusión sobre las prioridades de gasto en un año con fuertes presiones fiscales.




