Lula lanza su candidatura con advertencia a potencias extranjeras: "Nadie tocará nuestros recursos"
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (80 años) fue proclamado oficialmente candidato a la reelección este domingo en una convención del Partido de los Trabajadores (PT), marcando el inicio de una batalla electoral que podría definir el rumbo de América Latina. El mandatario, que busca su tercer período presidencial, arranca la campaña con un mensaje de soberanía nacional frente a lo que califica como "presiones externas".
El contexto de la pulseada global
La contienda de octubre enfrentará a Lula con el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien cuenta con respaldos internacionales clave. Figuras como Donald Trump, Javier Milei y Benjamin Netanyahu han expresado apoyo al rival de la centroizquierda, según fuentes del PT. El clima político se tensó tras la visita del senador a Washington y la imposición de aranceles estadounidenses a productos brasileños, medidas que analistas vinculan a la coyuntura electoral.
Brasil en la mira
Durante su discurso, Lula advirtió que defenderá los recursos estratégicos del país: "Ningún chino, estadounidense o francés tocará nuestros minerales sin respetar nuestra soberanía". La declaración llega días después de una llamada con el presidente chino Xi Jinping, en un guiño a uno de los principales socios comerciales de Brasil. Paralelamente, el PT denuncia una campaña de desinformación en redes sociales que buscaría influir en los comicios, similar a las que afectaron procesos electorales en la región.
La apuesta doméstica
El mandatario apuesta a consolidar su ventaja en las encuestas con reformas populares, como un ajuste progresivo del impuesto a la renta y un plan de alivio de deudas para familias vulnerables. Su vicepresidente, Geraldo Alckmin, defendió el sistema de votación electrónica brasileño, blanco de ataques de la oposición: "Es tan seguro que no le quita votos a argentinos ni estadounidenses", ironizó, en alusión a las polémicas elecciones en esos países.
La sombra de Bolsonaro
El fantasma del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de arresto domiciliario por intento de golpe de Estado, planea sobre la campaña. Su hijo Flávio heredó la retórica contra el sistema electoral, generando alerta en cancillería brasileña, que recientemente negó visas a funcionarios estadounidenses por sospechas de injerencia, según documentos filtrados. El Departamento de Estado rechazó las acusaciones.
¿Última batalla?
Analistas coinciden en que esta podría ser la última carrera presidencial de Lula, quien ya gobernó Brasil entre 2003-2010. Con Mercosur en juego y una región que gira a la derecha, el resultado no solo impactará a la potencia sudamericana, sino que enviará una señal geopolítica a Washington, Beijing y Bruselas. Los próximos meses pondrán a prueba la resistencia de la democracia brasileña frente a presiones internas y externas sin precedentes.








