SANTO DOMINGO.– La Fiscal General Miriam Germán Brito sostuvo un encuentro en su oficina con una delegación de estudiantes y docentes de la Universidad de Craigton-Nebraska, con quienes compartió su visión sobre el sistema de justicia, el respeto a los derechos humanos y la lucha de las mujeres contra el abuso y discriminación.
“El camino no es sólo de reflexión y castigo, sino que se requiere de un trabajo basado en la educación y la formación para vivir en una sociedad mejor, lo que sólo será posible logrando formar una generación de hombres formados desde la niñez con conciencia de respeto a la mujer”, dijo Germán Brito sobre la violencia y discriminación de género.
Del mismo modo, pudo compartir su experiencia en la formación como profesional del derecho, en un momento marcado por los prejuicios hacia las mujeres que elegían esa profesión. En esa misma orden, aseveró que los prejuicios contra la comunidad LGBT han disminuido paulatinamente ya que el Estado no tiene derecho a discriminar a ningún ser humano por la forma en que ha elegido ejercer su sexualidad.
El diálogo con el grupo de la institución académica estadounidense se dio en el marco de un programa anual de visitas que impulsa la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus) y que incluye contactos con autoridades del sistema judicial.
Germán Brito reflexionó sobre los cambios que ha experimentado el Ministerio Público y el Código Procesal Penal en materia de garantías del debido proceso judicial.
Los integrantes de Finjus aprovecharon para preguntarle sobre su gestión respecto al cambio que significó para ella el nombramiento como Fiscal General de la República, luego de una larga carrera como jueza.
“La mayor dificultad es que antes del espectáculo podía ir y venir como quería; luego llegan requisitos de seguridad que no son de mi agrado, pero los aguanto en lo posible. El reto más difícil de superar en el área como mujer es mantener el criterio frente al poder y evitar estar a los pies de nadie.
Al despedir a las alumnas y docentes, el juez Germán Brito les agradeció su interés por conocer el sistema judicial dominicano y aprovechó para extender un mensaje al público y, de manera especial, a las mujeres: “La libertad tiene un alto precio, pero es bueno pagarlo”.









