El enviado especial de EE.UU. para Medio Oriente, Jared Kushner, anunció que el desarme del grupo palestino Hamas podría comenzar en apenas un mes, condicionando la reconstrucción de Gaza a la desmilitarización completa de la organización terrorista. La declaración llega tras su reunión clave con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en Jerusalén, dentro del plan de paz impulsado por la administración Trump.
"Podríamos ver avances en 30 días, comenzando a retirar armas y sellar túneles", afirmó Kushner en exclusiva a Fox News. El funcionario advirtió que Washington no permitirá la reconstrucción de la Franja hasta que Hamas abandone su estructura militar, tras años de conflictos con Israel.
El polémico anuncio se produce después de que Kushner mantuviera conversaciones sin precedentes con representantes de Hamas en Egipto, un movimiento diplomático audaz que busca desbloquear el estancamiento en la región. Estados Unidos ya tiene preparado un paquete de reconstrucción millonario, pero insiste en que no se invertirá "hasta garantizar que Hamas no pueda reconstruir su aparato militar".
El plan estadounidense incluye un mecanismo internacional de supervisión liderado por el general Jasper Jeffers, quien verificaría el proceso de desarme. Netanyahu reiteró que Israel no aceptará compromisos que limiten su capacidad de defensa contra futuras amenazas.
Mientras tanto, la tregua frágil entre Hamas e Israel sigue siendo violada por ambas partes, según denuncias cruzadas. Kushner también abordó el tema nuclear iraní, señalando que EE.UU. está abierto a un acuerdo siempre que Teherán renuncie definitivamente a desarrollar armas atómicas.
El escenario plantea una carrera contra reloj para convertir estas promesas en acciones verificables, con Gaza como principal campo de prueba para la nueva estrategia estadounidense en la región. Todo esto ocurre mientras la población palestina sigue atrapada entre la destrucción y la incertidumbre política.








