NUEVO ROSTRO AL FRENTE DE LA POLICÍA NACIONAL: ASCIENDEN A GENERAL CON TRAYECTORIA IMPECABLE
El Gobierno dominicano ha nombrado al mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García como nuevo director general de la Policía Nacional, en un movimiento que busca reforzar el liderazgo de la institución tras años de desafíos en seguridad ciudadana. El ascenso, oficializado por decreto presidencial, llega en un momento crítico, con el país enfrentando retos en crimen organizado y reformas policiales pendientes.
Rodríguez García, oriundo de Moca y con 37 años de carrera en las filas policiales, no es un desconocido en el entramado institucional. Su hoja de vida incluye pasar por casi todas las áreas estratégicas del cuerpo: desde la investigación financiera hasta el control del tráfico vehicular, donde dirigió la extinta DIGESETT. También ha comandado regionales clave, incluyendo el Distrito Nacional y el Cibao Central, zonas sensibles por su alta incidencia delictiva.
Perfil técnico y académico
Lo que marca la diferencia en este nombramiento es el currículum académico del nuevo jefe policial. Además de su formación militar, Rodríguez García es abogado Magna Cum Laude y ha sido capacitado en seguridad nacional en Taiwán, uno de los aliados estratégicos del país. Expertos consultados destacan que su paso por unidades especializadas contra el crimen económico podría ser clave para modernizar la lucha anticorrupción dentro y fuera de la institución.
El relevo se produce tras la salida del mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz, quien dirigió la Policía en un período marcado por tensiones con el Ministerio Público y reclamos ciudadanos por mayor eficacia ante delitos violentos. Aunque las autoridades evitan vincular el cambio con problemas específicos, fuentes cercanas al proceso sugieren que se busca "oxigenar" la cúpula policial.
Desafíos inmediatos
Entre los pendientes que hereda el flamante director están la implementación completa de la Ley de Policía y Comunidad, pendiente desde 2016, y la reforma salarial de los agentes, uno de los motivos históricos de malestar en las bases. A esto se suma la presión por reducir los índices de criminalidad, que según datos oficiales registraron un repunte en robos y homicidios durante el primer semestre del año.
El nombramiento ha sido bien recibido por colegas que destacan su "mano firme pero dialogante", aunque grupos civiles piden que su gestión priorice derechos humanos y rendición de cuentas. Con la vista puesta en las próximas evaluaciones trimestrales, muchos esperan que su experiencia en inteligencia financiera ayude a desarticular redes de lavado vinculadas al narcotráfico, un flagelo que socava la seguridad nacional.
Mientras el nuevo director prepara su equipo, el mensaje desde el Palacio Nacional es claro: se esperan resultados rápidos pero sostenibles. El tiempo dirá si este cambio en el mando policial cumple con las expectativas de una ciudadanía cada vez más exigente con sus instituciones.








