Madre implora ayuda para salvar a su hijo de crisis epilépticas que lo atormentan día y noche
Un adolescente dominicano de 17 años lucha contra una forma severa de epilepsia que le provoca hasta 17 ataques diarios, dejando a su familia en una carrera contrarreloj para reunir RD$3 millones que costaría una cirugía que podría cambiar su vida.
Ángel David Roa Ruiz padece epilepsia refractaria, un tipo de la enfermedad que no responde a medicamentos. Sus crisis son tan frecuentes que ha perdido la capacidad de hablar y necesita ayuda incluso para caminar. Médicos especialistas han recomendado una cirugía de Estimulación del Nervio Vago (VNS), que incluye la implantación de un dispositivo para reducir las convulsiones.
"Verlo sufrir así me destroza. Cada donación, por pequeña que sea, es una esperanza para que tenga una vida más tranquila", confiesa Maritza Ruiz, su madre, con voz entrecortada. La operación, programada en un centro médico local, tiene un costo de RD$2.7 millones, a lo que se suma la compra del generador VNS, valorado en US$27,000 (unos RD$1.5 millones adicionales).
Un sistema de salud que no cubre lo urgente
Aunque el Seguro Nacional de Salud (Senasa) ofrece cobertura para ciertos tratamientos neurológicos, casos complejos como el de Ángel suelen quedar fuera de los planes básicos, obligando a las familias a buscar financiamiento privado. Autoridades de salud reconocen que las terapias avanzadas para epilepsia son "limitadas" en el país.
La familia ha habilitado cuentas bancarias en la Asociación Popular (n.º 1000463672) y el Banco BHD (n.º 12103450015), además de una campaña en GoFundMe (gofund.me/8084e6353). "Necesitamos que esta historia llegue a todos los rincones", pide Ruiz, cuyo número de contacto es 829-901-8459.
Mientras el reloj avanza, cada crisis acerca a Ángel a un riesgo mayor de daño cerebral irreversible. Su caso expone los vacíos en el acceso a tecnologías médicas especializadas, un desafío que miles de familias enfrentan en silencio.




