Irán cierra el estrecho de Ormuz en escalada de tensión con Israel y EE.UU.
El gobierno iraní ordenó este sábado el cierre inmediato del estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más cruciales para el transporte global de petróleo, en respuesta a lo que calificó como "violaciones israelíes" en el sur del Líbano y el "incumplimiento" de Estados Unidos de acuerdos previos. La medida, anunciada por el alto mando militar iraní, amenaza con desestabilizar el suministro energético mundial y eleva la tensión en una región ya convulsionada.
Según un comunicado oficial del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, las fuerzas armadas iraníes responsabilizaron a Washington de ignorar cláusulas clave de un memorando de entendimiento que puso fin a un conflicto anterior. Además, acusaron a Israel de continuar con operaciones militares en el Líbano, pese a acuerdos de alto el fuego. "No permitiremos el tránsito por Ormuz hasta que se respeten los compromisos", advirtió el texto difundido por la agencia estatal IRNA.
Impacto global y reacciones
El estrecho, ubicado entre Irán y Omán, es vital para el paso del 20% del petróleo consumido a nivel mundial. Su bloqueo podría disparar los precios del crudo y afectar a economías dependientes de la importación energética, incluidos varios países europeos y asiáticos. Autoridades marítimas internacionales ya monitorean la situación, aunque no se han reportado incidentes físicos contra buques hasta el momento.
Expertos en geopolítica advierten que la decisión de Teherán podría ser una jugada de presión en medio de las frágiles negociaciones sobre su programa nuclear y su disputa con Occidente. Fuentes cercanas al Pentágono señalaron que EE.UU. evalúa "todas las opciones" para garantizar la libre navegación, sin descartar movilizaciones navales.
Antecedentes de tensión
Esta no es la primera vez que Irán amenaza con cerrar Ormuz. En 2018 y 2019, hubo advertencias similares durante momentos de fricción con Washington. Sin embargo, el actual escenario se agrava por los recientes ataques israelíes contra blancos vinculados a Hezbolá en el Líbano, aliado clave de Teherán.
El cierre, de prolongarse, podría derivar en sanciones económicas adicionales contra Irán y aumentar el riesgo de un enfrentamiento directo en el Golfo Pérsico. Mientras, mercados internacionales observan con cautela una posible crisis logística que recuerda los bloqueos de 2021, cuando ataques a petroleros tensionaron las relaciones globales.
La comunidad internacional espera declaraciones formales de la ONU y la Liga Árabe en las próximas horas, mientras el gobierno iraní mantiene su postura firme: "La soberanía y la seguridad regional no son negociables".




