Las autoridades antidrogas interceptaron un cargamento de cocaína oculto en ropa en el Aeropuerto Internacional Las Américas de República Dominicana, en una operación que destapa una nueva técnica de narcotráfico. Según informes oficiales, dos mujeres colombianas fueron detenidas tras intentar introducir 13 prendas impregnadas con la sustancia ilícita en un vuelo proveniente de Colombia. El hecho pone en evidencia los esfuerzos de las redes criminales por burlar los controles de seguridad.
El operativo fue liderado por la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), en coordinación con el Ministerio Público, la Dirección General de Aduanas y el Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria. Según las investigaciones, las sospechas surgieron tras recibirse alertas de inteligencia sobre posibles movimientos de drogas. Las autoridades, asistidas por unidades caninas, inspeccionaron el equipaje de las dos mujeres, hallando siete pantalones de mezclilla, medias, una camiseta y otros artículos impregnados con un polvo que dio positivo en pruebas de campo para cocaína.
Las detenidas, de 20 y 23 años, enfrentarán cargos por violar la Ley 50-88 sobre Drogas y Sustancias Controladas. Este caso ha levantado alarmas sobre el uso de métodos cada vez más sofisticados por parte de organizaciones criminales para evadir controles. Según fuentes oficiales, se sospecha que estas redes estarían utilizando "mulas" para transportar drogas impregnadas en prendas de vestir, una táctica que busca pasar desapercibida en los aeropuertos.
Este operativo ocurre en un contexto donde República Dominicana se ha convertido en un punto estratégico para el narcotráfico internacional debido a su ubicación geográfica. Las autoridades han intensificado los controles en los aeropuertos y puertos para frenar el flujo de drogas, pero el hallazgo de este nuevo método sugiere que las redes criminales están adaptando sus tácticas.
El caso ha sido remitido a la justicia para avanzar con las investigaciones y determinar el alcance de la red involucrada. Esta operación marca un nuevo frente en la lucha contra el narcotráfico en el país, resaltando la necesidad de reforzar los mecanismos de detección en los puntos de entrada.




