Mujeres de Hato Mayor transforman sus vidas con programa de costura industrial
Un proyecto de formación textil está cambiando el futuro de cientos de mujeres en Hato Mayor, equipándolas con herramientas para emprender y lograr independencia económica. La organización humanitaria Good Neighbors ha capacitado ya a más de 400 participantes desde 2017, con un objetivo claro: romper el ciclo de pobreza mediante el trabajo digno.
El programa, que opera con 15 máquinas industriales, ofrece cursos intensivos de 20 horas semanales en confección de prendas. Solo este año, 120 mujeres se beneficiarán de esta formación, y al menos 10 serán contratadas directamente por el proyecto. "No se trata solo de enseñar a coser, sino de darles recursos reales para sustentar a sus familias", explicó Anyelo Rubio de León, director de la ONG en el país.
Los resultados hablan por sí solos: 15 emprendedoras han lanzado sus propios talleres de costura tras graduarse. Elizabeth Vallejo, coordinadora del proyecto, destaca que el enfoque práctico garantiza que las alumnas dominen técnicas profesionales y controlen estándares de calidad.
La iniciativa se enmarca en los esfuerzos de Good Neighbors —con sede en Corea del Sur y presencia en República Dominicana desde 2010— para combatir la desigualdad. Prioriza comunidades vulnerables, donde el acceso a empleos formales es limitado.
Con miras a 2026, el proyecto planea expandirse. La meta no solo es capacitar, sino crear redes de comercio justo que impulsen la economía local. Mientras tanto, cada puntada acerca a estas mujeres a un futuro más estable.




