El tablero político dominicano se revoluciona: nuevos actores amenazan el duopolio tradicional
La carrera presidencial en República Dominicana ha dado un giro inesperado con la irrupción de dos figuras que desafían el dominio histórico del PRM y la Fuerza del Pueblo. Gonzalo Castillo, exministro y líder del PLD, y Santiago "Alofoke" Matías, influyente empresario digital vinculado al PRSC, han dinamitado el escenario electoral, abriendo la puerta a una posible segunda vuelta por primera vez en tres décadas.
Gonzalo Castillo reactiva al PLD
Tras una batalla legal que culminó el 10 de mayo con un fallo a su favor, Castillo ha revitalizado al Partido de la Liberación Dominicana, que parecía en declive. Su candidatura ha sumado apoyos clave, como el de Charlie Mariotti, quien renunció a sus aspiraciones para respaldarlo. Este movimiento ha desplazado a Francisco Javier García, hasta hace poco visto como el favorito interno. Analistas señalan que el PLD podría recuperar terreno en un escenario fragmentado.
Alofoke, el fenómeno viral que sacude al PRSC
Mientras, el Partido Reformista Social Cristiano, que apenas obtuvo un 1.78% de los votos en 2024, evalúa apostar por Santiago Matías, figura mediática con millones de seguidores. Federico Antún Batlle, presidente del PRSC, y el senador Ramón Rogelio Genao han respaldado públicamente la idea, argumentando que su perfil podría atraer votantes jóvenes y revitalizar la marca. La propuesta, sin embargo, divide aguas: mientras sus seguidores celebran la modernización, críticos cuestionan su falta de experiencia política.
¿Hacia una elección histórica?
Expertos advierten que esta fragmentación podría obligar a una segunda vuelta, algo no visto desde 1994. El PRM, liderado por el presidente Luis Abinader, y la Fuerza del Pueblo, de Leonel Fernández, ya no tienen el campo libre. Con menos de dos años para las elecciones, el panorama se redefine día a día, y los partidos tradicionales enfrentan un dilema: adaptarse o arriesgarse a perder relevancia.
La próxima semana, ambas organizaciones anunciarán decisiones clave que podrían consolidar o descartar estas candidaturas disruptivas. Lo que es seguro es que la política dominicana ya no será la misma.




