Gobierno dominicano busca casi 500 millones de dólares para proyectos clave en infraestructura y medio ambiente
El Ejecutivo dominicano ha remitido al Congreso dos acuerdos de financiamiento por 465.9 millones de dólares para impulsar obras de gestión hídrica y seguridad vial, en medio de críticas por el creciente endeudamiento público. Los fondos, gestionados con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), apuntan a reducir inundaciones en la cuenca del río Yuna y mejorar carreteras tras años de alta siniestralidad.
El préstamo más cuantioso (265.5 millones) será ejecutado por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) para proteger la cuenca del Yuna, zona históricamente afectada por inundaciones que devastan cultivos y comunidades. Las autoridades prometen sistemas de alerta temprana y reforestación para mitigar riesgos climáticos.
En paralelo, otros 200 millones se destinarán a un plan de seguridad vial coordinado por Obras Públicas y el Intrant. El proyecto incluye mejoras en carreteras prioritarias, fiscalización de excesos de velocidad y protección en escuelas, donde los atropellos son frecuentes. Datos oficiales revelan que los accidentes de tránsito causan más de 3,000 muertes anuales en el país.
Estos acuerdos llegan en un contexto de tensión fiscal, con una deuda pública que ronda el 60% del PIB. Expertos advierten que, aunque los proyectos son urgentes, el país debe equilibrar inversión con sostenibilidad financiera. El Congreso, dominado por oficialistas, tiene ahora la última palabra sobre su aprobación.
La decisión parlamentaria marcará el ritmo de obras que, según el Gobierno, no pueden esperar. Mientras, organizaciones civiles exigen transparencia en el uso de los fondos para evitar desvíos, un reclamo recurrente en megaproyectos anteriores.




