La comunidad educativa dominicana está de luto tras el fallecimiento de Lily Josefina Rodríguez González de Eloy, rectora de la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA), quien murió el lunes pasado a los 46 años tras enfrentar complicaciones de salud. Su legado como impulsora de la educación superior y su compromiso con el desarrollo académico han dejado una profunda huella en el país.
El sepelio de Rodríguez González de Eloy se realizó este miércoles en el cementerio Fuente de Luz, tras una emotiva misa de cuerpo presente oficiada por el arzobispo metropolitano Héctor Rafael Rodríguez, junto a otros líderes religiosos. Familiares, amigos y destacadas figuras públicas se congregaron para despedir a quien fue descrita como una líder ejemplar, tanto en su vida profesional como personal.
Entre los asistentes destacaron la vicepresidenta de la República, Raquel Peña, quien destacó la fortaleza y dedicación de la rectora durante su lucha contra la enfermedad. El alcalde de Santiago, Ulises Rodríguez, también expresó su pesar, calificándola como una profesional invaluable cuyo legado perdurará en la sociedad. Asimismo, el Concejo de Regidores del Ayuntamiento de Santiago declaró Duelo Municipal en su honor, reconociendo su aporte al ámbito educativo y cultural de la región.
Lily Rodríguez González de Eloy dejó un legado académico destacado. Tras licenciarse en Administración de Empresas en UTESA, continuó su formación en la Universidad de Salamanca, donde obtuvo un doctorado en Educación. También formó parte de diversas asociaciones y comités científicos vinculados a la educación, consolidándose como una figura clave en el sector universitario dominicano.
Su madre, Ingrid González de Rodríguez, recordó durante el sepelio que la muerte no borra el amor ni los valores que su hija compartió con quienes la conocieron. Además, agradeció el apoyo y las muestras de solidaridad recibidas en este momento de dolor.
El fallecimiento de Rodríguez González de Eloy no solo impacta a su familia y a la comunidad universitaria de UTESA, sino también al país, que pierde a una de sus más destacadas defensoras de la educación superior. Su trayectoria y contribuciones seguirán siendo un referente para futuras generaciones.








