Apagón nacional en República Dominicana: autoridades eléctricas identifican falla crítica y activan protocolos
Un colapso masivo en el sistema eléctrico dominicano dejó a oscuras a todo el país el pasado 23 de febrero, tras una falla en una línea clave de transmisión. Las autoridades confirmaron que el incidente, ocurrido a las 10:50 a.m., desencadenó los mecanismos de protección automáticos para evitar daños mayores en la red.
La crisis energética movilizó de inmediato al Comité de Fallas del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), que identificó como origen del problema una avería en el tramo Hainamosa–Villa Duarte. Según fuentes oficiales, equipos técnicos ya analizan datos operativos y ajustan protocolos para reforzar la estabilidad de la red.
El Ministerio de Energía y Minas, junto a la Superintendencia de Electricidad y la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), aseguró que el proceso sigue "criterios técnicos y legales". Sin embargo, aún no se han cuantificado las pérdidas económicas causadas por el apagón, que paralizó comercios, hospitales y servicios esenciales.
Este no es el primer incidente grave en el sistema eléctrico dominicano, históricamente afectado por infraestructura obsoleta y falta de inversión. En respuesta, las autoridades convocaron una nueva reunión para el 11 de marzo, donde presentarán conclusiones definitivas y posibles sanciones si se detectan negligencias.
El evento contó con la participación de todas las distribuidoras y generadoras de energía del país, que ahora enfrentan presión social para garantizar un suministro estable. Mientras tanto, el gobierno insiste en que aplicará "las medidas necesarias" para evitar repetir este tipo de emergencias.
Con una población exasperada por los frecuentes cortes, la credibilidad del sector eléctrico está en juego. Los próximos días serán clave para determinar si las promesas de transparencia se traducen en soluciones concretas.
