Un operativo de inteligencia conjunta en el puerto Multimodal Caucedo, en Boca Chica, detuvo un cargamento de cocaína camuflado en 674 latas que simulaban contener habichuelas. Las autoridades confirmaron que el alijo estaba destinado a Portugal y evitaron que la droga saliera del país. Este hallazgo marca uno de los mayores golpes al narcotráfico en la República Dominicana en los últimos meses, evidenciando las estrategias cada vez más sofisticadas de las redes criminales internacionales.
El operativo, realizado el lunes, fue llevado a cabo por la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), en coordinación con Aduanas, efectivos militares y otros organismos de inteligencia del Estado. Según fuentes oficiales, las unidades actuaron en base a informes de inteligencia que alertaron sobre la posible presencia de drogas en un contenedor de carga consolidada. Al abrirlo, descubrieron las latas, que albergaban cocaína empacada herméticamente y envuelta en plástico y papel carbón para evitar su detección.
Durante la intervención, dos hombres fueron arrestados y se incautó un camión utilizado para transportar la carga, además de dos teléfonos celulares y documentos clave para la investigación. Las autoridades enfatizaron que las empresas fabricantes de los productos comestibles simulados no están relacionadas con el caso, ya que se trata de una modalidad de sustitución de carga utilizada por el narcotráfico internacional.
El cargamento fue enviado bajo custodia al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) para su análisis, mientras los detenidos enfrentarán cargos por violación a la Ley 50-88 sobre drogas y sustancias controladas. El Ministerio Público y la DNCD amplían las pesquisas para identificar y capturar a otros involucrados en esta red criminal.
Este hallazgo subraya los desafíos que enfrenta el país en la lucha contra el narcotráfico, especialmente en puntos estratégicos como el puerto de Caucedo, uno de los más importantes del Caribe. Las autoridades han reforzado los controles portuarios en los últimos años, pero este caso evidencia que las redes delictivas continúan adaptándose para evadir la vigilancia. La investigación sigue en curso, y se esperan nuevos desarrollos en las próximas horas.








