Renuncias masivas en Fuerza del Pueblo desatan guerra política en República Dominicana
Una ola de dimisiones sacude al partido Fuerza del Pueblo (FP), segunda fuerza política del país, mientras rivales aprovechan la crisis para reposicionarse de cara a las elecciones de 2028. Las renuncias de dirigentes clave en Santiago, Pedernales y Puerto Plata han encendido alarmas sobre una posible fractura interna, aunque su liderazgo insiste en mantener el crecimiento electoral.
Contexto explosivo
La FP, fundada en 2019 por el expresidente Leonel Fernández, logró desplazar al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) como segunda opción electoral. Sin embargo, en las últimas semanas, al menos tres figuras prominentes abandonaron sus filas, incluida la exdiputada Ivania Rivera Núñez, quien renunció junto a sus padres, ambos históricos dirigentes.
Fuentes internas señalan que el PLD, ahora en tercer lugar, estaría capitalizando el malestar. Su presidente, Danilo Medina, juramentó esta semana a 70 nuevos miembros —provenientes en su mayoría del FP— en una clara jugada para recuperar terreno. "Miles quieren regresar al PLD", afirmó Medina en círculos privados, según versiones recogidas por este medio.
¿Conspiración o crisis orgánica?
Mientras Fernández atribuye las bajas a "maniobras de adversarios", un sector minoritario del FP acusa "compra de voluntades". El senador Omar Fernández rechaza estas teorías y urge una autocrítica: "Debemos revisar fallas propias", declaró.
Analistas advierten que el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) podría beneficiarse de esta pugna opositora. Pese a sus conflictos internos, el PRM mantiene ventaja en las encuestas.
Impacto territorial
Las renuncias ya afectan estructuras locales. En Santiago, Jorge Luis González dejó la secretaría general comunitaria; en Pedernales, la exalcaldesa Solennis Gómez y el diputado Rafael Pérez también dimitieron. Estos movimientos reflejan un patrón que, de intensificarse, podría reconfigurar el mapa político previo al próximo ciclo electoral.
Con el PLD en modo ofensivo y el FP defendiendo su estabilidad, la batalla por el electorado dominicano entra en una fase crítica.




