República Dominicana enfrenta crisis energética por falta de almacenamiento en renovables
El sistema eléctrico dominicano perderá energía renovable durante al menos dos años más debido a la insuficiente capacidad de almacenamiento, según confirmaron autoridades del sector. La solución llegará con inversiones masivas en baterías que ya están en marcha, pero el país deberá convivir con restricciones hasta 2026.
Celso Marranzini, presidente del Consejo Unificado de Empresas Distribuidoras (CUED), advirtió que el problema obliga actualmente a reducir la generación de plantas térmicas o desperdiciar energía limpia para mantener el equilibrio de la red. "Es un mal necesario, pero temporal", declaró durante una entrevista radial.
Inversiones aceleradas
La Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) lidera la instalación de bancos de baterías, mientras Punta Catalina —la mayor termoeléctrica del país— cerró una licitación para un sistema de 70 megavatios (MW). Por su parte, AES Dominicana añadirá 130 MW adicionales entre septiembre y octubre de 2024.
Marranzini destacó otro proyecto clave: un contrato ya firmado para 345 MW combinados de energía solar y almacenamiento. "La mitad será generación y la otra mitad baterías", precisó. Esta tecnología permitirá guardar el excedente diurno de sol para usarlo en horas pico, minimizando pérdidas.
Impacto en la transición energética
El Caribe avanza hacia las renovables, pero la falta de infraestructura de almacenamiento frena su potencial. República Dominicana, que produce el 12% de su electricidad desde fuentes limpias (según datos oficiales), ve cómo parte de esa energía se pierde al no poder ser almacenada.
Expertos señalan que resolver estos cuellos de botella es esencial para cumplir con la meta gubernamental de alcanzar un 25% de generación renovable para 2025. Las nuevas baterías —cuya vida útil ronda los 15 años— serán determinantes para lograrlo.
Mientras las obras avanzan, el país mantendrá un equilibrio precario entre fuentes tradicionales y alternativas. Las autoridades insisten en que, una vez completados los proyectos, el sistema ganará eficiencia y reducirá su dependencia de combustibles fósiles.




