El coronel Fausto Ramírez Madé, oficial de la Policía Nacional, enfrentará a la justicia tras ser acusado de agredir a Charlizze Altagracia Hernández Monegro en un incidente ocurrido en Santo Domingo Este. El caso, que ha generado indignación pública, pone en evidencia presuntos abusos de poder dentro de la institución policial y ha llevado a la suspensión inmediata del acusado mientras se desarrollan las investigaciones.
El arresto de Ramírez Madé se produjo en la madrugada de este jueves, luego de que se atrincherara en su residencia para evitar ser detenido. Finalmente, fue trasladado a la Fiscalía de Violencia de Género, ubicada en el ensanche Ozama, donde se le conocerá la medida de coerción. Los abogados de la víctima, Miguel Guerrero y Adonis Brito, confirmaron que el coronel se encuentra bajo custodia y será presentado ante un juez en las próximas horas.
Este hecho ocurre en un contexto nacional donde la violencia contra la mujer y los abusos policiales han sido temas recurrentes en la agenda pública. La Policía Nacional ha sido objeto de críticas por casos similares en el pasado, lo que ha llevado a llamados para una revisión profunda de sus protocolos y conductas. El presidente Luis Abinader se pronunció al respecto, calificando el acto como "inaceptable" y asegurando que se aplicará el debido proceso según la ley.
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, también condenó la agresión y ordenó la suspensión inmediata del coronel mientras se concluyen las investigaciones. La institución policial subrayó que este tipo de acciones contradicen los valores y lineamientos institucionales, especialmente cuando afectan a mujeres.
Charlizze Hernández Monegro, por su parte, se mantiene firme en su denuncia, respaldada por sus abogados, quienes buscan garantizar que casos como este no se repitan. "Nuestro objetivo es que estas situaciones no vuelvan a suceder jamás", afirmaron.
El caso ha reavivado el debate sobre la necesidad de reformas dentro de la Policía Nacional para asegurar la transparencia y el respeto a los derechos ciudadanos. Las autoridades han asegurado que se tomarán medidas ejemplarizantes para evitar futuros incidentes similares.
Este hecho marca un punto crítico en la relación entre la ciudadanía y la institución policial, y su resolución podría sentar un precedente significativo en la lucha contra la violencia de género y el abuso de autoridad en el país.





