EE.UU. golpea exportaciones dominicanas con arancel del 12% mientras Abinader prohíbe importaciones con trabajo forzoso
La economía dominicana enfrenta un doble desafío comercial esta semana. Estados Unidos impuso un arancel del 12% a productos clave exportados desde el país, mientras el gobierno local respondió prohibiendo la entrada de mercancías fabricadas con trabajo esclavo o infantil. Las medidas han desatado un debate urgente en el Congreso sobre cómo proteger los intereses nacionales sin dañar la frágil recuperación pospandemia.
Fuentes legislativas confirmaron que el gravamen estadounidense —aplicado por orden del expresidente Donald Trump— afectará especialmente a dispositivos médicos y equipos hospitalarios, sectores donde República Dominicana depende en un 80% de insumos importados. "No es un ataque directo, sino una política global de EE.UU.", aclaró un diputado de la comisión de Comercio Exterior, quien pidió analizar el impacto antes de tomar represalias.
En paralelo, el decreto 123-24 de Luis Abinader busca bloquear la entrada de productos vinculados a explotación laboral. Legisladores de todos los bandos apoyaron la iniciativa, pero advirtieron: "Sin inspectores en puertos y fábricas, esto quedará en papel mojado". Un informe de la OIT reveló que el 7% de los niños dominicanos trabajan en condiciones peligrosas, cifra que podría aumentar con la crisis migratoria haitiana.
El fantasma de una guerra comercial ronda el Capitolio. Algunos proponen subir tasas a productos estadounidenses como carne y maíz, pero economistas alertan: "Cualquier medida debe calibrarse. Ellos son nuestro segundo socio comercial, con un intercambio de US$12.000 millones anuales". Mientras, empresarios piden acelerar tratados con Europa y China para reducir la dependencia de EE.UU.
La próxima semana, una delegación del Ministerio de Economía viajará a Washington para negociar exenciones al arancel. El resultado podría definir si el país enfrenta otra crisis de suministros médicos o logra proteger sus exportaciones, que en 2023 superaron los US$1.000 millones en fármacos y dispositivos.




