El estadio de béisbol "El Hoyo", prometido como un espacio clave para el desarrollo deportivo y social en el sector Los Girasoles I del Distrito Nacional, sigue sin concluirse pese a haber sido presupuestado en múltiples ocasiones y anunciado como prioridad por autoridades nacionales y locales. La obra, iniciada en 2022 con un presupuesto inicial de millones de pesos, ha sufrido constantes retrasos y paralizaciones, dejando a miles de niños y jóvenes sin acceso a una instalación deportiva fundamental.
La situación ha generado frustración entre los residentes, quienes a través de protestas pacíficas han reclamado a las autoridades cumplir con los compromisos adquiridos. La comunidad sostiene que el proyecto fue parte de un paquete de obras valorado en más de RD$800 millones, financiado con recursos provenientes del acuerdo con Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom). Sin embargo, el terreno destinado para el estadio permanece abandonado, con equipos y maquinaria en desuso.
Las promesas oficiales han sido numerosas pero incumplidas. El presidente Luis Abinader encabezó el inicio simbólico de la obra en septiembre de 2022, asegurando que estaría lista en un año. Posteriormente, la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, y otros funcionarios locales confirmaron su compromiso con la terminación del proyecto. A pesar de estos anuncios, los trabajos han avanzado de manera irregular, sin una fecha clara de conclusión.
Los líderes comunitarios han denunciado el impacto negativo de esta demora. Martín Reyes, presidente de la Academia de Béisbol Los Girasoles, destacó que miles de niños han perdido su principal espacio de formación deportiva. "El béisbol no solo es un deporte; es una herramienta para enseñar valores como disciplina y trabajo en equipo. Sin este espacio, estamos limitando el desarrollo de nuestros jóvenes", afirmó.
Además, familias del sector han tenido que enfrentar gastos adicionales para que sus hijos practiquen deportes en otros lugares. Dania Castillo, madre de dos adolescentes, explicó las dificultades: "Tenemos que pagar transporte para llevarlos a otros sitios. Muchas veces no tenemos los recursos ni el tiempo para hacerlo, lo que pone en riesgo su continuidad en el deporte".
El pastor Eddy Rosario resaltó el papel social del estadio como un espacio seguro para la juventud. "Este lugar no es solo para jugar béisbol; es un refugio para alejar a los jóvenes de la delincuencia y los vicios. Cada día que pasa sin concluir la obra es una oportunidad perdida para orientar a nuestra juventud", señaló.
Las autoridades involucradas, incluyendo al Ministerio de Hacienda, la Alcaldía del Distrito Nacional y el Ministerio de Vivienda, no han ofrecido explicaciones claras sobre las razones del retraso ni han proporcionado una fecha estimada para la finalización del proyecto.
Mientras tanto, la comunidad sigue esperando que las promesas se conviertan en realidad, mientras el estadio "El Hoyo" permanece como un símbolo de las obras inconclusas y las oportunidades perdidas. Los residentes exigen respuestas concretas y acciones inmediatas para asegurar que este proyecto no sea relegado al olvido.




