El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) ha declarado alerta verde en las provincias de Hato Mayor y El Seibo debido al riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra causados por una vaguada que sigue afectando gran parte del territorio nacional. Esta medida surge ante la posibilidad de aguaceros intensos, tormentas eléctricas y granizadas que podrían extenderse hacia el Gran Santo Domingo y otras regiones durante la noche, según el último boletín de la Oficina Nacional de Meteorología (ONAMET).
Las alertas se mantienen tras cinco días consecutivos de lluvias que han saturado el suelo, aumentando el peligro de crecidas en ríos, arroyos y cañadas. No obstante, el COE ha levantado la alerta verde en otras 14 provincias, incluido el Distrito Nacional, donde las condiciones climáticas han mejorado. Hasta el momento, se reportaron dos rescates en el municipio de Bonao, provincia Monseñor Nouel, donde dos personas quedaron atrapadas por el desbordamiento del río Masipedro.
Las autoridades han llamado a la población a extremar precauciones, evitando cruzar cauces con altos niveles de agua y absteniéndose de visitar balnearios en zonas bajo alerta. También han instado a seguir las indicaciones de los organismos de protección civil para prevenir accidentes. Este fenómeno climático es común en la región durante la temporada de lluvias, pero su incidencia este año ha sido particularmente intensa.
La vaguada que afecta al país forma parte de un sistema meteorológico que genera condiciones inestables en la atmósfera, propiciando precipitaciones abundantes y eventos extremos como granizadas. Aunque no se esperan daños estructurales mayores, las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles emergencias en áreas vulnerables. El COE continúa monitoreando la situación y podría emitir nuevas alertas en función de la evolución de las condiciones climáticas.
Este episodio climático subraya la importancia de contar con sistemas de alerta temprana y planes de emergencia eficientes, especialmente en zonas susceptibles a inundaciones y deslizamientos. Las autoridades reiteran su compromiso de garantizar la seguridad de la población mientras se mantienen las condiciones de riesgo.




