Lluvias intensas activan alerta verde en el Gran Santo Domingo: Autoridades advierten sobre inundaciones repentinas
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) elevó este viernes a alerta verde a Santo Domingo, el Distrito Nacional y San Cristóbal ante el riesgo de inundaciones súbitas y crecidas de ríos, provocadas por aguaceros intensos y tormentas eléctricas. La medida, respaldada por el Instituto Dominicano de Meteorología (Onamet), busca prevenir tragedias en zonas vulnerables, donde los suelos secos podrían agravar el impacto de las precipitaciones.
Condiciones críticas en el este
Un sistema de vaguada y vientos húmedos ha generado chubascos dispersos desde primeras horas, con mayor intensidad en San Pedro de Macorís, Monte Plata, San José de Ocoa y el sur de La Vega. Las autoridades alertan que los acumulados de agua, sumados a la saturación del terreno, podrían desbordar cañadas y arroyos en minutos. "Eviten cruzar cauces con corriente", insistió el COE en un comunicado urgente.
Recomendaciones clave
El organismo ordenó a embarcaciones frágiles permanecer en puerto desde Isla Beata hasta Pedernales debido a oleajes peligrosos. En tierra, pidió a residentes cerca de ríos preparar mochilas de emergencia y seguir los boletines oficiales. Juan Manuel Méndez García, director del COE, subrayó: "La prevención salva vidas. No subestimen estas condiciones".
Contexto nacional
La alerta llega en un año con patrones climáticos erráticos, donde sequías prolongadas —como la que afecta al sur— alternan con lluvias torrenciales. Expertos vinculan este fenómeno al calentamiento global, que intensifica eventos extremos en el Caribe. En mayo pasado, tormentas similares causaron daños en infraestructura y agricultura en Hato Mayor.
Próximas horas decisivas
Meteorología prevé que el temporal persista hasta la noche, con posible extensión a otras provincias. Defensa Civil mantiene equipos desplegados para respuesta rápida, mientras alcaldías activan protocolos en barrios bajos. El cierre de escuelas o vías no se descarta si la situación empeora.
Este episodio refuerza la necesidad de planes urbanos contra inundaciones en un país donde el 60% de los asentamientos están en zonas de riesgo, según datos oficiales. La temporada ciclónica, aún en curso, podría dejar más pruebas.




