El gobierno de República Dominicana ha urgido a la comunidad internacional a reforzar sin demora la misión de seguridad en Haití, advirtiendo que el fracaso de esta operación podría agravar aún más la crisis en el país vecino. El canciller Roberto Álvarez planteó esta necesidad durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, destacando que la falta de apoyo logístico y capacidad operativa podría truncar los esfuerzos para restaurar la estabilidad en Haití.
La misión multinacional, establecida bajo la resolución 2793, enfrenta serios desafíos, como la carencia de transporte aéreo estratégico y recursos suficientes para cumplir su objetivo principal: desarticular las pandillas que han sumido a Haití en un ciclo de violencia y caos. Álvarez subrayó que es prioritario acelerar el despliegue de los contingentes comprometidos y garantizar el apoyo logístico necesario para que la operación tenga éxito.
República Dominicana ha sido una voz constante en los foros internacionales, abogando por una solución integral a la crisis haitiana. El país insiste en que el restablecimiento de la seguridad es el primer paso para recuperar la institucionalidad democrática y allanar el camino para elecciones libres y creíbles. Sin embargo, Álvarez dejó claro que no se pueden realizar comicios en un entorno de violencia e inseguridad extrema.
El canciller también pidió la implementación estricta del régimen de sanciones establecido por la ONU contra los líderes de las pandillas y sus cómplices, incluyendo a quienes financian sus operaciones, trafican armas o facilitan el lavado de dinero. Estas medidas, argumentó, son esenciales para debilitar a los grupos criminales y sentar las bases para una recuperación sostenible.
La crisis en Haití no solo representa una tragedia humanitaria para su población, sino que también tiene implicaciones directas para República Dominicana, dado el estrecho vínculo geográfico y social entre ambos países. El gobierno dominicano ha reiterado que la comunidad internacional no puede dar la espalda a Haití en este momento crítico.
Con la atención del Consejo de Seguridad centrada en el conflicto, República Dominicana sigue liderando los esfuerzos para mantener el tema en la agenda global. La próxima decisión sobre el futuro de la misión internacional podría determinar si Haití avanza hacia la estabilidad o se sume aún más en el caos.




