Bandera Nacional en la UASD: Símbolo patrio ondea roto y deshilachado en pleno corazón universitario
Una bandera dominicana en estado deplorable ondea en el mástil principal de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), violando flagrantemente la ley que protege los símbolos patrios. El emblemático tricolor, visible desde la entrada este del campus, luce desgarrado, con los bordes deshilachados por el paso del tiempo y la falta de mantenimiento, un descuido inadmisible en la principal casa de estudios superiores del país.
El hallazgo, documentado este martes, evidencia el abandono institucional de un símbolo que, por ley, debe ser preservado con el máximo respeto. La Ley No. 210-19 prohíbe expresamente izar banderas rotas, descoloridas o en mal estado, y establece sanciones que incluyen multas de hasta diez salarios mínimos e incluso penas de prisión para los responsables. Sin embargo, el emblema sigue ondeando a la vista de miles de estudiantes, profesores y autoridades, quienes parecen haber normalizado el deterioro.
Un ultraje a la vista de todos
Mientras el bullicio estudiantil llena el campus, pocos reparan en el estado del símbolo nacional. "Vengo todos los días y no me había fijado", admitió un alumno de Bioanálisis, mientras otros criticaron la pasividad de las autoridades. "Esto pasa en muchos lugares, pero si la prensa no denuncia, nadie actúa", señaló una estudiante de Publicidad.
La normativa vigente obliga a retirar y reemplazar de inmediato cualquier bandera en mal estado, un protocolo que la UASD ha ignorado. Las responsabilidades recaen directamente sobre las máximas figuras institucionales, quienes podrían enfrentar consecuencias legales si no actúan con prontitud.
Destino final: incineración, no basura
El procedimiento para dar digna sepultura a una bandera deteriorada es claro: debe ser incinerada en un acto privado y respetuoso, nunca desechada como un simple trapo. Sin embargo, el emblema de la UASD sigue colgado, desgarrándose aún más con cada ráfaga de viento.
La situación refleja un problema más amplio: la falta de cuidado hacia los símbolos nacionales en instituciones públicas. Mientras el tricolor sigue sufriendo en silencio, la pregunta queda en el aire: ¿cuánto tiempo más pasará antes de que alguien actúe?




