El sistema penitenciario dominicano avanza hacia un modelo más eficiente y estándar en la evaluación del comportamiento de los reclusos. Este martes, la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC) reunió a directores, psicólogos y especialistas de los Centros de Corrección y Rehabilitación (CCRs) para validar un nuevo reglamento que busca uniformar los criterios de evaluación de conducta de las personas privadas de libertad. Este paso es clave para fortalecer la reinserción social y mejorar la gestión penitenciaria en el país.
El encuentro, organizado por la Dirección de Asistencia y Tratamiento de la DGSPC, tuvo como objetivo discutir y perfeccionar el reglamento, que establece procedimientos técnicos para valorar el comportamiento de los internos. Bernardo Henríquez Maldonado, director de Asistencia y Tratamiento, destacó que esta herramienta normativa es esencial para estandarizar criterios y garantizar una aplicación homogénea en todos los CCRs. Además, subrayó que el reglamento se ajusta a la Ley 113-21, que regula el sistema penitenciario dominicano y sus principios de tratamiento.
Sandra Fernández, directora nacional de Políticas Penitenciarias del Ministerio de Justicia, también participó en el evento y resaltó la importancia de este instrumento para avanzar en la reforma penitenciaria. Fernández describió el trabajo dentro del sistema como un "sacerdocio" y aseguró que el Ministerio seguirá apoyando todas las iniciativas que contribuyan a su fortalecimiento.
Este esfuerzo se enmarca en un contexto nacional donde la reinserción social de los reclusos se ha convertido en una prioridad. El gobierno dominicano ha impulsado reformas para modernizar el sistema penitenciario y garantizar que los internos tengan acceso a programas de rehabilitación que les permitan reintegrarse a la sociedad de manera efectiva. La implementación de este reglamento es un paso significativo hacia ese objetivo, ya que proporcionará una base técnica sólida para evaluar el progreso de los reclusos y orientar las decisiones sobre su tratamiento.
El evento también sirvió como espacio para recoger observaciones y sugerencias de los participantes, con el fin de perfeccionar el reglamento antes de su implementación definitiva. Esta colaboración entre los distintos actores del sistema penitenciario refleja un compromiso conjunto por mejorar la eficiencia y la transparencia en la gestión de los CCRs.
A medida que el reglamento avanza hacia su fase final, se espera que su aplicación permita una evaluación más objetiva y uniforme del comportamiento de los internos, lo que contribuirá no solo a su rehabilitación, sino también a un sistema penitenciario más justo y eficiente. Este paso refuerza el compromiso del Estado dominicano con una reforma penitenciaria que priorice la dignidad humana y la reinserción social.




