El Gobierno dominicano enfrenta fuertes críticas por su propuesta de un nuevo paquete fiscal, acusado de manipular la historia económica del país para justificar medidas impopulares. Rafael Alburquerque, exvicepresidente y líder de la Fuerza del Pueblo, denunció que la administración actual intenta “vender gato por liebre” al trazar paralelos engañosos entre la situación actual y la crisis económica de 2004, cuando el expresidente Leonel Fernández implementó una reforma fiscal tras el colapso financiero de Baninter.
En un artículo titulado “El arte del engaño”, Alburquerque señaló que las circunstancias económicas actuales no justifican un paquete fiscal similar. Recordó que en 2004 el país enfrentaba una debacle sin precedentes: el dólar se disparó, la inflación superó el 40 %, la pobreza se incrementó y la confianza en las instituciones se desplomó. En contraste, el Gobierno actual ha destacado el crecimiento económico del país, con un aumento del PIB superior al 4 %, niveles récord en turismo y remesas, y una expansión constante de la inversión extranjera.
“Si el diagnóstico oficial es verdadero, ¿cuál es la crisis que obliga a imponer un paquetazo fiscal?”, cuestionó Alburquerque. Criticó que el Gobierno presente al país como inmune a las turbulencias globales mientras argumenta la necesidad de medidas extraordinarias debido al aumento de los precios de los hidrocarburos. Esta contradicción, según él, revela una narrativa fabricada para justificar impuestos adicionales.
El exvicepresidente también cuestionó que el Gobierno no haya reducido el gasto corriente antes de pedir sacrificios a la población. Según datos oficiales, el 86 % del gasto total se ha destinado a gastos corrientes, mientras la inversión pública ha alcanzado mínimos históricos. Además, criticó el uso de recursos en publicidad oficial y programas clientelistas que, según él, superan ampliamente el universo de hogares en situación de pobreza.
Alburquerque insistió en que cualquier reforma fiscal debe basarse en la reducción del gasto público, la revisión de exenciones fiscales, la lucha contra la evasión y una mayor eficiencia en el uso de recursos. Advirtió que manipular la memoria económica del país y confundir a la ciudadanía socava la legitimidad de las medidas propuestas.
El debate sobre este paquete fiscal promete agitar el panorama político dominicano en los próximos meses, marcado por la tensión entre las necesidades económicas y la credibilidad del Gobierno.




