Agrónomos toman las calles: exigen salarios dignos y denuncian abandono gubernamental
Cientos de profesionales del agro marcharon este martes hacia el Palacio Nacional en una protesta cargada de frustración. Con pancartas y consignas, exigieron al gobierno de Luis Abinader cumplir con promesas incumplidas: aumentos salariales, pensiones justas y la reincorporación de colegas despedidos. La movilización, vigilada de cerca por la Policía Nacional, paralizó el centro de la capital y puso en evidencia la creciente tensión en un sector clave para la seguridad alimentaria del país.
Protesta bajo el sol y la vigilancia policial
Desde las 9:00 a.m., los manifestantes —provenientes de distintas regiones— se congregaron en el Parque Independencia, flanqueados por unidades antimotines. Bajo un calor abrasador, avanzaron por avenidas cerradas al tránsito, coreando demandas frente a las sedes de poder. "No somos invisibles", gritó Tito Hernández, líder de la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA), al recordar que llevan 14 semanas esperando una respuesta oficial tras un acuerdo con el mandatario.
El contraste: reconocimiento internacional vs. realidad local
Los agrónomos arremetieron contra la contradicción del gobierno: mientras celebra el premio de la FAO por reducir el hambre, ignora a quienes hicieron posible ese logro. "Trabajamos con salarios de miseria y despidos políticos", denunció Hernández. La ANPA anunció que llevará el caso ante la ONU y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), acusando violaciones sistemáticas a derechos laborales.
Antecedentes de un conflicto prolongado
El gremio acumula 18 meses de negociaciones estancadas. En 2023, Abinader les pidió un cálculo detallado de sus demandas, pero tras entregarlo, el silencio oficial prevaleció. Entre los puntos críticos está la precariedad salarial: muchos ganan menos del mínimo legal, pese a su rol en la producción de alimentos.
¿Qué sigue?
La ANPA no descarta escalar las protestas si no hay avances. La presión crece en un año electoral, donde el campo —y sus votos— son clave. Mientras, el Palacio Nacional no ha emitido declaraciones. La bola está en el tejado del gobierno: o actúa o enfrentará una crisis en un sector que no puede permitirse fallar.




