El Ministerio Público de República Dominicana ha formalizado una acusación contra una empresa y cuatro individuos por presuntamente sustraer energía eléctrica de manera ilegal, causando un perjuicio económico superior a los 1,6 millones de pesos. Entre los imputados se encuentra el artista urbano conocido como Toxic Crow, quien, junto a los demás acusados, enfrenta cargos por fraude eléctrico y asociación de malhechores.
La investigación, llevada a cabo por la Procuraduría General Adjunta para el Sistema Eléctrico (PGASE), reveló que los imputados manipularon la medición de energía en un local ubicado en Santo Domingo Este. Durante un allanamiento, se encontró evidencia de que los transformadores de corriente habían sido alterados, impidiendo que el medidor registrara correctamente el consumo de electricidad.
El principal beneficiario del fraude sería Francisco Daniel Mesa Ureña, quien aparece como socio mayoritario del local comercial Paris Bar & Lounge / Paris Auto Spa. Además, se presentó un contrato de arrendamiento que vincula a otros dos acusados, mostrando que tanto el arrendador como los arrendatarios se beneficiaron de la energía robada.
El valor total de la energía sustraída asciende a 184.088 kilovatios-hora (KWH), equivalentes a RD$1.691.768,72. Este tipo de fraude está tipificado como un delito grave según la Ley General de Electricidad y el Código Penal Dominicano, que contempla severas sanciones para quienes manipulen el sistema eléctrico.
Este caso destaca un problema recurrente en el país, donde el hurto de energía eléctrica sigue siendo una práctica común, afectando tanto al Estado como a las empresas distribuidoras. Las autoridades han incrementado los esfuerzos para combatir estas infracciones, especialmente en zonas donde los fraudes eléctricos son más frecuentes.
El proceso judicial contra los implicados está en marcha, y se espera que este caso sirva como un precedente para disuadir futuros intentos de fraude en el sistema eléctrico nacional. Las autoridades han reiterado su compromiso de seguir investigando y sancionando este tipo de delitos, que no solo perjudican a las empresas, sino también a los contribuyentes que finalmente terminan soportando los costos.




