El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, declaró este domingo que la infraestructura energética de Rusia es un «objetivo legítimo» para los ataques de su país, argumentando que el sector energético ruso financia la producción de armas. Estas palabras han intensificado las tensiones entre ambos países en medio de un conflicto que ya lleva años.
En un mensaje publicado en la plataforma X (antes Twitter), Zelensky afirmó que Ucrania no necesita elegir entre bombardear objetivos militares o energéticos. «O fabricamos armas y atacamos sus armas, o bombardeamos la fuente de donde vienen los ingresos y los multiplicamos por mucho», explicó el mandatario ucraniano. Para Zelensky, el sector energético ruso, clave para su economía, es una pieza fundamental en la financiación del esfuerzo bélico de Moscú.
Estas declaraciones llegan en un contexto donde Rusia sigue siendo uno de los principales exportadores mundiales de energía y petróleo, recursos que, según Kiev, sostienen su capacidad militar. Vladimir Putin ha defendido en múltiples ocasiones que las ventas de energía son «legítimas» y forman parte de la estrategia económica del país.
Las palabras de Zelensky podrían marcar un giro en la estrategia militar ucraniana, que hasta ahora se había centrado principalmente en objetivos militares y logísticos. Sin embargo, atacar infraestructuras energéticas podría tener consecuencias significativas tanto para Rusia como para los mercados globales, especialmente en un momento de alta volatilidad energética.
Este enfrentamiento verbal entre ambos líderes continúa escalando las tensiones en una guerra que ya ha cobrado miles de vidas y ha generado un impacto global en la economía y la política internacional.





