El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha afirmado que su país no será nunca un obstáculo para la paz y ha pedido mantener la presión sobre Rusia tras las acusaciones del expresidente estadounidense Donald Trump. Trump sugirió que Zelenski estaría retrasando un acuerdo para poner fin a la guerra, algo que el mandatario ucraniano ha rechazado de plano. "Ucrania nunca ha sido ni será un obstáculo para la paz. Son los misiles rusos, los drones 'shahed' y los intentos de Rusia de destruirnos los que muestran que no buscan acuerdos", declaró Zelenski en un mensaje dirigido a la población ucraniana.
Zelenski también denunció los ataques rusos sobre infraestructuras críticas, que han dejado a millones de ucranianos sin electricidad durante "20 o 30 horas" en algunas zonas. Según el presidente, estos ataques tienen como objetivo destruir el sistema energético ucraniano y debilitar a la población. "Es a Rusia a quien hay que presionar", insistió Zelenski, reforzando su llamado a la comunidad internacional para mantener el apoyo a Ucrania.
La tensión entre Ucrania y Rusia sigue en aumento mientras Moscú intensifica sus ataques en el este del país. La comunidad internacional sigue dividida sobre cómo abordar el conflicto, aunque Zelenski ha reiterado que su país está dispuesto a negociar, siempre y cuando se respete su soberanía e integridad territorial. El conflicto, que comenzó en 2014 con la anexión rusa de Crimea, ha escalado dramáticamente desde la invasión a gran escala en febrero de 2022.
La declaración de Zelenski llega en un momento crítico, con EE.UU. y otros aliados evaluando su nivel de apoyo militar y económico a Ucrania. La presión internacional sobre Rusia sigue siendo clave para cualquier posible solución diplomática, mientras el impacto humanitario y económico de la guerra continúa afectando a toda Europa.





