Vietnam está ampliando su presencia comercial en Oriente Medio y Asia Meridional gracias a una serie de acuerdos de libre comercio que prometen impulsar sus exportaciones en los próximos años. Durante un seminario celebrado el 12 de junio, Tran Thanh Hai, Subdirector del Departamento de Importación y Exportación del Ministerio de Industria y Comercio de Vietnam, destacó que estas regiones representan mercados clave para los productos vietnamitas. Sin embargo, el verdadero potencial se materializará entre 2024 y 2026 con la implementación de nuevos acuerdos comerciales.
Uno de los avances más significativos es el Acuerdo de Libre Comercio entre Vietnam e Israel (VIFTA), que entró en vigor en noviembre de 2024 y comenzará a aplicarse en 2026. Este pacto se complementa con el Acuerdo de Asociación Económica Integral entre Vietnam y los Emiratos Árabes Unidos (CEPA), que se activó en febrero de 2026. Este último es especialmente relevante, ya que es el primer acuerdo de libre comercio entre Vietnam y un país del Golfo, abriendo la puerta a una región con más de 400 millones de habitantes y un PIB que supera los 4 billones de dólares.
“Es un momento histórico para Vietnam. Por primera vez, nuestros productos pueden acceder a los Emiratos Árabes Unidos con aranceles preferenciales y, con ello, a toda la región de Oriente Medio”, afirmó Tran Thanh Hai durante el seminario. Además, Vietnam está impulsando negociaciones para un acuerdo comercial con el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y revisando el Acuerdo de Comercio de Bienes ASEAN-India (AITIGA), lo que amplía aún más las oportunidades de exportación.
Para aprovechar estas oportunidades, los expertos advierten que las empresas vietnamitas deben adaptarse a las particularidades de estos mercados. La certificación Halal, por ejemplo, es esencial para productos alimenticios, agrícolas y bebidas que buscan penetrar en países musulmanes. También es crucial cumplir con las normas de origen para acceder a los beneficios arancelarios de los acuerdos comerciales.
Vu Minh Tam, jefe del Departamento de Síntesis de Políticas del Ministerio de Industria y Comercio, enfatizó que las empresas deben actuar de manera proactiva. “Ya existen los acuerdos; ahora depende de las empresas aprovecharlos”, dijo. Además de cumplir con las certificaciones Halal y Kosher, las empresas deben invertir en tecnología, desarrollar productos de alto valor añadido y fortalecer sus cadenas de suministro.
Tran Thi Thuy Trang, especialista del Departamento de Importación y Exportación, propuso una estrategia de cuatro pasos para acceder al mercado Halal: identificar el mercado objetivo, seleccionar un organismo de certificación, revisar las normas de origen y elegir canales de distribución adecuados. “CEPA ofrece ventajas en costos, la certificación Halal es el pasaporte al mercado, y el canal de distribución determina los ingresos”, explicó.
Desde una perspectiva estratégica, Le Viet Anh, Secretario General de la Asociación Vietnamita de Pimienta y Especias, destacó que Oriente Medio no solo es un mercado clave, sino también un centro de reexportación global. Al mismo tiempo, el sur de Asia es una región con una demanda estable y creciente de especias.
Para maximizar estas oportunidades, las empresas vietnamitas deben fortalecer sus marcas, garantizar la trazabilidad de sus productos y establecer alianzas estratégicas en la región. Truong Xuan Trung, jefe de la Oficina Comercial de Vietnam en los Emiratos Árabes Unidos, recomendó que las empresas pasen de una mentalidad de ventas a corto plazo a la creación de sistemas de distribución y almacenes locales.
Con estos avances, Vietnam se posiciona como un actor clave en los mercados de Oriente Medio y Asia Meridional, impulsando sus exportaciones y fortaleciendo su presencia global. El éxito dependerá de la capacidad de las empresas para adaptarse a los desafíos y aprovechar las oportunidades que ofrecen estos nuevos acuerdos comerciales.





