Venezuela enfrenta un colapso educativo sin precedentes: 7 de cada 10 niños reprueban matemáticas y lengua
El sistema educativo de Venezuela ha sido reducido a escombros tras 25 años de gobiernos chavistas, dejando a una generación entera sin acceso a educación básica y obligando a miles de maestros a huir del país. Un informe de la Universidad Católica de Caracas revela que el 67.7% de los estudiantes no supera los niveles mínimos en matemáticas y habilidad verbal, mientras las escuelas carecen de agua, baños y comida.
Salarios de hambre y éxodo masivo
Los docentes venezolanos son los peor pagados de Latinoamérica, con sueldos que no superan los 20 dólares mensuales. Más de 166,000 maestros abandonaron las aulas entre 2018 y 2021, según datos oficiales. Muchos cruzaron fronteras a pie para trabajar en empleos informales en países vecinos. "Los profesores aquí mendigan o conducen taxis", denuncia un reporte local.
Escuelas en ruinas y programas fallidos
El 84% de las escuelas públicas están en condiciones inhumanas: sin pupitres, luz o saneamiento. El régimen de Maduro intentó reemplazar a los docentes con jóvenes sin formación a través del programa Chamba Juvenil, agravando la crisis. "Eran chicos pobres usados como parches políticos", señala una fuente educativa.
Petróleo para unos, miseria para otros
Mientras el país vivió el auge petrolero con barriles a 100 dólares, los recursos para educación se evaporaron. Suiza congeló 887 millones de dólares vinculados a allegados de Maduro, cifra que contrasta con el presupuesto de las escuelas: menos de 1 dólar anual por niño en materiales.
Legado de un sistema en agonía
La infiltración ideológica en las aulas incluyó la exaltación de figuras como Fidel Castro y Mao Tse Tung, mientras se distorsionaba la historia de Simón Bolívar. Hoy, los comedores escolares son un recuerdo y los horarios se redujeron a turnos esporádicos por falta de profesores.
Expertos advierten que reconstruir el sistema requerirá décadas y una inversión millonaria. "El petróleo debe financiar esta reparación, pero primero debe terminar la corrupción", subraya un analista. Mientras, una generación de niños venezolanos crece sin herramientas para leer un libro o resolver una ecuación.





