Venezuela lanza un nuevo pulso por el controvertido Esequibo y desafía a Guyana con un llamado a negociaciones "de buena fe", mientras insiste en que nunca renunciará a este territorio rico en petróleo. El gobierno de Nicolás Maduro ha marcado el 60° aniversario del Acuerdo de Ginebra para reavivar la disputa por los 159.000 km² que actualmente controla Guyana.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez afirmó que el diálogo es el "único camino" para resolver el conflicto, pero dejó claro que Caracas no cederá: "La Guayana Esequiba es, ha sido y será venezolana". El comunicado oficial acusa a Guyana de sabotear procesos anteriores y recurrir ilegítimamente a tribunales internacionales.
La zona, con vastos recursos naturales, ha sido un polvorín desde que un laudo arbitral de 1899 la asignó a Guyana (entonces colonia británica). Venezuela alega que ese fallo fue un "arreglo político" y reclama la frontera marcada por el río Esequibo. En diciembre pasado, Maduro celebró un polémico referéndum para avalar sus pretensiones, ignorando la advertencia de la Corte de la Haya.
Mientras Guyana defiende el statu quo con apoyo internacional, Maduro ya nombró un gobernador para el territorio en disputa. Analistas alertan que la retórica belicista busca desviar la atención de la crisis económica en Venezuela. La tensión sigue latente en una región clave para el mercado energético global.





