Venezuela en crisis tras secuestro de Maduro: dólar se dispara y Trump toma el control petrolero
Venezuela enfrenta una tormenta política y económica tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro, con el dólar negro disparándose a 900 bolívares —casi tres veces su valor oficial— y EE.UU. tomando el mando de su industria petrolera. Diosdado Cabello, líder chavista, insiste en que el país está "en paz" porque el Estado controla las armas, pero las calles reflejan caos: desabastecimiento, hiperinflación y miedo a un colapso mayor.
Donald Trump anunció que Washington y Caracas trabajan juntos para reconstruir la infraestructura petrolera, pero no hay claridad sobre cómo afectará esto a la economía diaria de los venezolanos. Mientras, el régimen de Maduro, que toleraba el dólar para frenar la inflación, pierde fuerza, y la oposición advierte que el costo de vida ya subió un 600% en 2025.
El desastre económico
En la última década, Venezuela perdió el 75% de su PIB y sufrió hiperinflación de hasta 130.060% en 2018. Aunque Chevron —autorizada por Biden— ayudó a una leve recuperación, la deuda externa ronda los 170.000 millones de dólares. Trump promete administrar los ingresos petroleros para pagar a acreedores, pero expertos temen un "ajuste" estilo argentino, con recortes sociales.
Maduro mantenía a flote a los pobres con bonos de 160 dólares mensuales y comida subsidiada, pero 4 millones de venezolanos necesitan ayuda alimentaria urgente. Ahora, con el chavismo debilitado, nadie sabe si estos programas continuarán.
EE.UU. vs. China: la batalla por los recursos
Trump no solo quiere el petróleo venezolano, también sus minerales estratégicos: coltán, oro y tierras raras, clave para la tecnología. China, principal aliado de Maduro, ya condenó su secuestro y mantiene acuerdos económicos, pero EE.UU. busca desplazarla. El lunes, acciones de empresas mineras estadounidenses subieron hasta un 14%, señal de que la pelea por estos recursos acaba de empezar.
Mientras, los venezolanos, atrapados entre gigantes, se preguntan si esta intervención traerá alivio o más miseria. Como dijo un analista: "Trump vino por el petróleo, no por la gente".





