La UE gasta 24.000 millones extra en energía por la crisis en Oriente Medio y busca frenar la dependencia de combustibles fósiles
La Comisión Europea ha lanzado la alarma: los países de la UE han gastado 24.000 millones de euros adicionales en hidrocarburos en solo 54 días debido al conflicto en Oriente Medio. La solución, según Bruselas, es acelerar la transición a energías renovables y reducir la dependencia de combustibles fósiles importados.
"Hemos hecho mucho, pero aún tenemos que acelerar más y desarrollar un escudo", declaró la vicepresidenta española Teresa Ribera, encargada de la Transición Energética. Junto a ella, el comisario de Energía, Dan Jørgensen, reveló que la UE gastó 375.000 millones en importaciones de gas y petróleo en 2024, una factura que podría seguir subiendo.
El gas no se estabilizará en dos años
Jørgensen advirtió que, incluso si el estrecho de Ormuz se reabriera mañana, la crisis energética no terminaría pronto. "Los precios del gas no se normalizarán antes de dos años", aseguró. El petróleo, en cambio, podría recuperarse en semanas.
La Comisión presentó su plan "Accelerate EU", que busca impulsar energías limpias y medidas de ahorro, pero evitó recomendar acciones inmediatas, como el teletrabajo obligatorio o nuevos impuestos a las petroleras, una idea respaldada por España, Alemania e Italia.
Reservas de gas y ayudas a los consumidores
Bruselas pidió a los países que llenen sus reservas de gas para el próximo invierno y propuso proteger a familias y empresas con bonos energéticos y recortes de impuestos. También prometió un plan para gravar menos la electricidad que los combustibles fósiles.
Aunque la crisis actual es menos grave que la provocada por la guerra en Ucrania, la UE sigue en alerta. El 70% de su electricidad ya es renovable o nuclear, pero la volatilidad en los precios del petróleo y el gas mantiene la presión. La próxima reunión de ministros de Energía, el 13 de mayo en Chipre, podría definir nuevas medidas.
Mientras tanto, la factura energética sigue creciendo, y Bruselas insiste: la única salida es dejar atrás el gas y el petróleo.





