Los líderes de la Unión Europea han solicitado a la Comisión Europea que clarifique cómo funcionaría la cláusula de defensa mutua en caso de que alguno de los países miembros sea víctima de un ataque externo. Esta decisión surge tras el reciente incidente en marzo, cuando un dron iraní atacó una base británica en Chipre, lo que ha llevado a los líderes europeos a buscar un mecanismo más eficiente para responder a situaciones similares.
El presidente de Chipre, Nikos Christodoulides, explicó que la UE necesita un "plan operativo detallado" para aplicar el artículo 42.7 de los Tratados de la Unión. Este artículo, equivalente al artículo 5 de la OTAN, obliga a los países miembros a apoyarse mutuamente en caso de agresión externa. Hasta ahora, solo se ha activado una vez, cuando Francia pidió ayuda tras los atentados de París en 2015.
Christodoulides destacó que esta medida es especialmente importante para países como Chipre, Malta, Irlanda y Austria, que no forman parte de la OTAN y, por tanto, no tienen acceso a la protección ofrecida por la alianza atlántica. Tras el incidente en la base británica, Chipre no activó el mecanismo, pero recibió apoyo militar de países como Francia y España.
Por su parte, el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, adelantó que la UE está trabajando en simulaciones para probar el artículo 42.7 y garantizar una respuesta coordinada entre los Estados miembros. También propuso la creación de un "manual operativo" que detalle los recursos disponibles, tanto civiles como militares, para asistir a los países en caso de emergencia.
"Necesitamos un documento claro que permita saber a quién llamar y qué apoyo recibir, evitando confusiones en momentos críticos", señaló Kubilius. Este enfoque busca fortalecer la seguridad colectiva de la UE ante posibles amenazas externas.





