Rusia ordena evacuación masiva en Crimea tras intensos ataques ucranianos
El Kremlin ha tomado la drástica decisión de evacuar el emblemático campamento de verano Artek en Crimea, un símbolo de la era soviética, tras una escalada de ataques ucranianos con drones y misiles. La medida, firmada por el gobernador prorruso Serguéi Aksiónov, cancela todas las reservas hasta septiembre y refleja la creciente presión militar sobre la península anexionada por Moscú en 2014.
Crimea, considerada la "joya del Mar Negro", ha sido blanco constante de las fuerzas ucranianas, que han destruido depósitos de combustible, radares y puentes clave, dejando el territorio semiaislado. "Es una guerra psicológica: sirenas nocturnas, explosiones… la gente no puede dormir", relató una residente bajo anonimato.
Turistas en retirada, economía en crisis
Las autoridades rusas han declarado "emergencia nacional" en Crimea, suspendiendo el suministro de combustible a civiles y aplicando cortes de luz. El puente de Kerch, vital para el transporte, ha sido atacado repetidamente, y al menos seis personas han muerto en los bombardeos.
Volodímir Zelenski, presidente ucraniano, celebra el caos: "La crisis logística y energética empeora cada día". Sin embargo, expertos advierten que la estrategia podría endurecer aún más la postura de Moscú. "Hay más resentimiento y apoyo a ataques brutales contra Ucrania", señaló Denis Volkov, del centro independiente Levada.
Mientras Crimea se convierte en un campo de batalla, la evacuación de Artek —revitalizado con millones tras la anexión— marca un golpe simbólico a la propaganda del Kremlin. La guerra lejos de terminar, se intensifica.





