Las fuerzas ucranianas han recuperado más de 200 kilómetros cuadrados de territorio en su enfrentamiento con Rusia, el mayor avance desde el verano de 2023, según informes del Instituto de Estudios sobre la Guerra (ISW). Este logro se produce en medio de una nueva ronda de negociaciones entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos, con la participación de cuatro potencias europeas, en el hotel Intercontinental de Ginebra. Sin embargo, las expectativas de un acuerdo son mínimas tras las tensiones y los recientes bombardeos entre ambas partes.
El bloqueo del servicio Starlink, de Elon Musk, a las tropas rusas ha sido clave en este retroceso militar del Kremlin. Ucrania había denunciado que Rusia utilizaba esta tecnología para coordinar ataques con drones. Mientras tanto, en ciudades como Jersón, se han reportado enfrentamientos descritos como una "caza al hombre" contra civiles, en medio de la lucha por el control de regiones cercanas al frente bélico.
Los avances ucranianos se concentran en la región de Zaporiyia, a unos 80 kilómetros al sur de su capital regional. A pesar de esto, Rusia sigue ocupando casi el 20% del territorio ucraniano reconocido internacionalmente, un porcentaje que apenas ha disminuido en el último año. El gobierno ruso, por su parte, niega estas cifras y afirma mantener la iniciativa en el campo de batalla. De acuerdo con estimaciones occidentales, las bajas rusas superan el millón, entre muertos, heridos y desaparecidos.
Las negociaciones en Ginebra han estado marcadas por la presencia de Vladímir Medinski, exministro de Cultura ruso y conocido por sus polémicas lecciones de historia sobre los vínculos entre Rusia y Ucrania. Su participación ha sido criticada como un gesto poco constructivo hacia una diplomacia efectiva. Durante las conversaciones, ambas partes se han acusado mutuamente de sabotear el proceso de paz con ataques recientes, incluyendo bombardeos masivos y el derribo de más de 150 drones en Crimea y otras regiones ocupadas por Rusia.
Representantes de Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido han asistido a las negociaciones, en un intento por mediar en el conflicto. Sin embargo, las perspectivas de avances significativos siguen siendo escasas, mientras el frente bélico sigue siendo el epicentro de la crisis.





