Turquía y Marruecos asestan duro golpe al Estado Islámico con cientos de detenciones en operativos antiterroristas
Turquía detuvo a 119 sospechosos vinculados al Estado Islámico en una operación masiva que abarcó 30 provincias, incluidos centros clave como Ankara y Estambul. Las autoridades incautaron documentos y material digital que revelan la financiación de la organización a través de falsas «entidades caritativas» y su propaganda en redes sociales. Hace dos semanas, una acción similar dejó 209 detenidos y un miembro del grupo abatido.
Marruecos se sumó a la ofensiva contra el terrorismo con la captura de 10 individuos de una peligrosa célula que planeaba atentados en ciudades como Casablanca. Entre lo confiscado había armas, uniformes militares y grabaciones de los acusados jurando lealtad al grupo yihadista.
Las operaciones destapan la creciente preocupación por la amenaza del Estado Islámico en Oriente Medio y el norte de África, donde las redes terroristas mantienen una fuerte actividad, especialmente en el Sahel. Ambos países reforzaron su cooperación en seguridad, aunque investigan posibles vínculos internacionales de los detenidos.
Los gobiernos de Turquía y Marruecos aseguran que continuarán los operativos para «erradicar el terrorismo sin fronteras», mientras las fuerzas de seguridad redoblan la vigilancia ante posibles represalias.

