EE.UU. e Israel enfrentan un "desastre épico" en su guerra contra Irán tras seis meses de conflicto
La llamada "Operación Furia Épica", la campaña militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, se ha convertido en un fracaso estratégico tras seis meses de bombardeos y escalada bélica. Lo que Donald Trump prometió como una guerra "rápida y sin bajas" para derrocar al régimen iraní ha dejado al Pentágono al borde del colapso logístico, con aliados descontentos y una economía global tambaleante.
El conflicto comenzó el 28 de febrero con un ataque sorpresa coordinado entre Washington y Tel Aviv, donde Israel asesinó al líder supremo Ali Khamenei y EE.UU. bombardeó instalaciones nucleares. Sin embargo, Irán respondió cerrando el Estrecho de Ormuz, paralizando el 95% del tráfico petrolero, y lanzando más de 2.000 ataques contra bases estadounidenses en Oriente Medio, dejándolas inoperativas.
Costos millonarios y escasez de armas
- La guerra ha consumido entre 80.000 y 100.000 millones de dólares, según estimaciones internas del Pentágono.
- EE.UU. ha agotado el 40% de sus interceptores de misiles y perdido decenas de drones de alta tecnología frente a modelos iraníes más baratos.
- El precio del petróleo se disparó un 22%, con reservas estadounidenses en su nivel más bajo desde 1982.
Trump, que declaró la victoria 39 veces, ahora busca una salida negociada mientras su popularidad cae al 30%. Hasta aliados republicanos como Tucker Carlson lo acusan de "arrojar a EE.UU. a otra guerra eterna".
El desastre geopolítico
La alianza entre Arabia Saudita, Pakistán y Turquía—que excluye a Washington—muestra cómo el conflicto aceleró la pérdida de influencia estadounidense. Mientras, China se negó a aplicar sanciones contra Irán, su principal socio comercial.
Consecuencias electorales
Con elecciones legislativas en noviembre, Trump podría convertirse en un "pato rengo", enfrentando un Congreso hostil y una sociedad polarizada. Analistas advierten que esta derrota, comparable a Vietnam, podría marcar el declive definitivo del poderío militar estadounidense.
Lo que empezó como un "blitzkrieg" para imponer un cambio de régimen termina con Irán más fuerte, Oriente Medio en caos y EE.UU. mirando cómo sus rivales—desde Rusia hasta potencias intermedias—aprovechan su debilidad. Un verdadero fracaso épico.
