EE.UU. e India sellan pacto comercial: Trump baja aranceles al 18% y Modi deja de comprar petróleo ruso
Donald Trump y Narendra Modi cerraron un acuerdo comercial que reducirá los aranceles estadounidenses a productos indios del 20% al 18%, en un movimiento que fortalece los lazos entre ambas potencias. El pacto incluye un compromiso clave: India dejará de importar crudo de Rusia, en plenas tensiones globales por la guerra en Ucrania.
El anuncio, celebrado por la Casa Blanca como una "victoria para ambos países", llega tras meses de negociaciones. Trump destacó que la medida "protegerá empleos en EE.UU." mientras Modi aseguró que beneficia la "seguridad energética" india. Fuentes cercanas al acuerdo revelaron que Nueva Delhi podría aumentar sus compras de petróleo a Venezuela, otro aliado de Washington.
Detrás del acuerdo
La rebaja arancelaria afectará a sectores como textiles, joyería y productos agrícolas, vitales para la economía india. Expertos señalan que el gesto de Modi de alejarse del crudo ruso —que representaba el 30% de sus importaciones— busca evitar sanciones occidentales y diversificar sus proveedores.
El Kremlin no ha comentado aún el impacto de la decisión, pero analistas advierten que Rusia podría perder miles de millones en ventas. Moscú ya enfrenta un boicot energético de la UE y otros aliados de EE.UU.
Reacciones y riesgos
Mientras grupos empresariales indios aplauden el acuerdo, sectores pro-rusos dentro del gobierno de Modi lo califican de "cesión a presiones estadounidenses". Por su parte, Trump aprovechó para criticar a la administración Biden: "Nuestro acuerdo demuestra que la firmeza funciona".
El pacto podría reconfigurar el comercio global de energía y acelerar el acercamiento entre India y Occidente. Sin embargo, queda por ver si Modi mantendrá su palabra bajo el escrutinio de un país que depende del crudo barato ruso para sostener su crecimiento económico.
Esta es la mayor muestra de cooperación entre Washington y Nueva Delhi desde que ambos países iniciaron su alianza estratégica contra China en el Indo-Pacífico. Un giro que, sin duda, marcará la geopolítica en los próximos meses.




