El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, reveló que el líder estadounidense, Donald Trump, no garantizó el envío de misiles Tomahawk durante su reciente reunión en la Casa Blanca. Sin embargo, Trump tampoco descartó por completo esta posibilidad. El tema dominó las conversaciones entre ambos mandatarios, quienes abordaron la guerra en Ucrania y las opciones para forzar a Rusia a negociar la paz.
Zelenski expresó en una entrevista con NBC News que, aunque Trump no dio una respuesta definitiva sobre los misiles, consideró positivo que no haya dicho un “no” rotundo. El líder ucraniano añadió que su país necesita estas armas de largo alcance para equilibrar la balanza frente a Rusia, que cuenta con drones iraníes, propios y misiles de Corea del Norte.
Trump, por su parte, sugirió inicialmente que los misiles Tomahawk podrían ser una herramienta para presionar a Rusia. Sin embargo, tras una llamada con el presidente ruso, Vladímir Putin, pareció cambiar de opinión. “Esperamos que no los necesiten. Esperamos que podamos terminar la guerra sin pensar en Tomahawks”, declaró Trump al inicio de la reunión con Zelenski.
El Kremlin ya había advertido que el suministro de estos misiles, que podrían alcanzar Moscú, sería visto como un acto hostil. Aun así, Trump mostró optimismo respecto a un posible acuerdo de paz con Rusia. Durante la misma semana, ambos líderes acordaron reunirse próximamente en Budapest para una segunda cumbre, tras su encuentro en Alaska el pasado agosto.
En resumen, mientras Zelenski insiste en la necesidad de armamento avanzado para defenderse, Trump mantiene una postura cautelosa, priorizando la búsqueda de una solución diplomática al conflicto.





