Trump se proclama "el jefe" en tensa reunión del G7 mientras bromea con la prensa
Donald Trump volvió a robar el protagonismo en la última jornada de la cumbre del G7 en Évian (Francia), donde bromeó sobre su papel dominante con un irónico "Soy el jefe" al entrar a una reunión retrasada y abarrotada. El presidente estadounidense, que llegó tarde y se quejó del calor, mantuvo su tono desafiante ante las cámaras antes de que los medios fueran expulsados de la sala.
La escena ocurrió en el Hotel Royal, donde los líderes del G7 —incluido el anfitrión Emmanuel Macron— discutieron sobre crecimiento económico junto a la directora del FMI, Kristalina Georgieva, y el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann. Trump, sentado a la derecha de Macron como en días anteriores, aprovechó para lanzar otra pulla: "¿Queréis quedaros en la reunión? Por mí no hay problema", mientras los periodistas eran escoltados fuera.
El encuentro, marcado por el reciente acuerdo de Trump con Irán y su estilo impredecible, reflejó las tensiones habituales del mandatario en cumbres internacionales. Su actitud contrastó con la agenda oficial centrada en buscar un "crecimiento equilibrado", aunque, una vez más, sus palabras acapararon la atención.





