EE.UU. se prepara para un posible ataque militar contra Irán mientras la tensión llega a su punto máximo
La posibilidad de una intervención militar estadounidense en Irán, ordenada por el presidente Donald Trump, parece cada vez más cercana. A pesar de las recientes conversaciones en Ginebra sobre el programa nuclear iraní, la tensión entre ambos países sigue en aumento, con un despliegue masivo de tropas, portaaviones y aviones de combate cerca de las costas iraníes.
Trump aún no ha confirmado un ataque inminente, pero fuentes cercanas a su administración sugieren que las fuerzas armadas de EE.UU. están listas para actuar. Según informes de CNN y The New York Times, el Pentágono ha movilizado dos grupos de portaaviones, incluido el USS Abraham Lincoln y el más avanzado USS Gerald R. Ford, junto con más de 50 aviones de combate, destructores y submarinos.
Aunque la Casa Blanca insiste en que la diplomacia sigue siendo la prioridad, Trump está evaluando los riesgos de una acción militar. Según fuentes de CBS News, el presidente podría tomar una decisión definitiva este fin de semana o la próxima semana, pero su paciencia se agota. Un alto funcionario declaró a Axios que hay un 90% de probabilidades de que EE.UU. lance un ataque en las próximas semanas.
Mientras tanto, Israel también se prepara para un posible conflicto. El gabinete de seguridad israelí se reunirá este domingo para discutir un ataque conjunto con EE.UU., con el objetivo de presionar a Irán para que abandone su programa nuclear.
Irán, por su parte, no se ha quedado quieto. Este jueves realizó maniobras navales con Rusia en el estratégico estrecho de Ormuz, incluyendo pruebas de misiles balísticos. Además, el líder supremo iraní, Ali Khamenei, publicó una imagen generada por inteligencia artificial mostrando el portaaviones USS Gerald R. Ford hundido, acompañada de un mensaje desafiante: "Más peligroso que un barco de guerra es un arma que puede enviarlo al fondo del océano".
La situación en Oriente Medio está al borde del conflicto, y el mundo espera la próxima jugada de Trump.





