EE.UU. e Irán en frágil tregua: "Ligeros avances" en negociaciones mientras la OTAN planea vigilar el Estrecho de Ormuz
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, admitió hoy que hay "ligeros avances" en las tensas negociaciones con Irán, aunque advirtió que un acuerdo de paz sigue lejos. Las declaraciones llegan mientras Donald Trump pospone un ataque militar contra Teherán, presionado por aliados de Medio Oriente, pero enfrenta críticas de Israel por su enfoque conciliador.
Rubio, hablando ante ministros de la OTAN en Suecia, confirmó que hay "un poco de movimiento" en las conversaciones, pero evitó dar falsas esperanzas: "Irán no reabrirá voluntariamente el Estrecho de Ormuz", dijo, refiriéndose al bloqueo iraní que ha paralizado el comercio global de petróleo. La alianza militar discute ahora un "Plan B" para garantizar la navegación en la zona si fracasan las negociaciones.
Trump: entre amenazas y aplazamientos
El presidente Trump ha vacilado públicamente: tras semanas de amenazar con reanudar la guerra si Irán no cedía, suspendió esta semana un ataque a petición de Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, su historial es errático: en febrero ordenó bombardeos días después de promover diálogos.
La indecisión ha enfurecido al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Según un funcionario anónimo, ambos mantuvieron una "dramática" llamada el martes, donde Netanyahu criticó los esfuerzos de Trump por pactar con Irán. La Casa Blanca se negó a comentar, pero Trump aseguró después: "Netanyahu hará lo que le pida".
Mediación paquistaní y ataques encubiertos
Pakistán intenta mediar: su jefe militar viajó este viernes a Teherán por tercera vez en una semana, tras facilitar reuniones previas entre EE.UU. e Irán. Pero los obstáculos persisten. Irán mantiene cerrado el Estrecho de Ormuz, mientras EE.UU. bloquea puertos iraníes y ha desviado casi 100 barcos mercantes desde abril.
Mientras tanto, aliados árabes actúan por su cuenta. Fuentes revelaron que Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos han realizado ataques independientes contra blancos iraníes en Irak, incluidos lanzamisiles y bases de milicias chiítas. Los Emiratos, en particular, presionan por una respuesta militar conjunta del Golfo.
La bomba nuclear: la red que nadie quiere pisar
Aunque Trump insiste en impedir que Irán desarrolle armas nucleares, Teherán niega tener fines bélicos. Rubio fue claro en la OTAN: "Alguien tiene que actuar si no hay acuerdo". Con la región al borde de una escalada, cada gesto —o misil— podría reavivar una guerra que nadie quiere, pero todos se preparan para pelear.




